“Era tan real que era peligroso”: la carta de la actriz irlandesa Sharon Horgan sobre su gran amistad con Carrie Fisher

Sharon Horgan publicó un texto en un diario británico dirigido a su gran amiga, quien inmortalizó a la Princesa Leia en la película Star Wars.

La actriz, directora, escritora y productora irlandesa Sharon Horgan publicó una carta dirigida a su amiga Carrie Fisher, fallecida el 27 de diciembre, en el diario británico The Guardian.

Horgan es la creadora y productora, junto con Rob Delaney, de la serie de humor británica Catastrophe. En la serie, Fisher actuó como la madre del protagonista. A partir de ese momento creció una hermosa amistad entre las dos mujeres.

Fisher “era alérgica a las patrañas y a la cursilería”
En la carta, Horgan aclara que Fisher “era alérgica a las patrañas y a la cursilería” y que por eso el texto que escribió no sea tan dulce. También cuenta lo difícil que fue al comienzo entablar una amistad con la actriz estadounidense.

“Rob Delaney y yo estábamos desesperados por tener a Carrie en nuestro show. Aunque solo fueron tres episodios, apenas lo podíamos creer. Para comenzar, la tratamos como todo el mundo la trata: como un ícono, no como un ser humano común y corriente. Es por esto, pienso, nos tomó un tiempo convertirnos en amigas. Y porque la mayoría de las veces, ella rechazaba mis invitaciones, con textos encantadores, poéticos y muy graciosos. Algunas veces estaba cansada; y otras no era el momento ni la noche para ella. La invité a una cena donde pensé (sabía) que a ella le gustarían los otros invitados y a ellos (por supuesto) también les gustaría ella. Ella me envió un mensaje en el que decía que no estaba preparada en ese momento para conocer gente nueva, que estaba mejor alrededor de personas que ya conocían su locura, porque así ella se podía relajar y comportarse de manera alocada y sin preocupaciones. Ella rechazó la invitación, pero hizo que le prometiera que nunca dejara de insistir con invitaciones. Y yo seguí insistiendo”, escribe Horgan.


Carrie Fisher y su perro Gary.

Horgan luego narra episodios íntimos. Como cuando Fisher aceptó la invitación y fue a cenar a su casa. A partir de ese momento, la irlandesa fue conociendo a fondo a la estadounidense, quien tuvo un papel legendario como la princesa Leia en Star Wars.

“Su vida era complicada. Había dolor allí, y responsabilidades, y sus propios demonios. Todo esto sumaba agravantes en su cabeza, pero también anécdotas increíbles”.

Ella conocía sus talentos, conocía su importancia cultural, pero también era humilde. Su modestia y su inseguridad eran parte de su maquillaje
Horgan cuenta, además, cómo le maravillaba escuchar a su amiga hablar. Describía esos encuentros como algo fuera de lo común.

“Tenía una vida, como ella la describió, digna de una novela. Ella no era una celebridad ordinaria. Ella era, como lo dijo, como Mickey Mouse. Todo el mundo era una dueño de un pedazo de ella, o sentía que tenía el derecho de poseer un pedazo de ella. Pero lo hermoso de Carrie fue que era genuina. Ella conocía sus talentos, conocía su importancia cultural, pero también era humilde. Su modestia y su inseguridad eran parte de su maquillaje. Ella era tan real que era casi peligroso estar con ella. En realidad, era peligroso. Porque ella no se traía juegos. Ella decía lo que pensaba y, en una industria en la que eso no siempre es bienvenido, alguna veces le causaba problemas. Pero así era ella. Tenía muy pocos filtros”.


Carrie Fisher fue también una consagrada escritora

Una parte importante de la carta es el énfasis que hace Horgan sobre la importancia de las luchas que Carrie encaró por la igualdad de las mujeres en la industria del cine.

“No muchas mujeres de su generación denunciaron el doble estándar de la industria en la forma que ella lo hizo. Y cómo la industria trata a la mujeres de cierta edad. Ella supo que un hombre en su posición no hubiera sufrido los ataques que ella recibió. Ella supo que tenía que seguir hablando de eso. Y lo hizo con gran audacia. Pero le hizo daño también. Ella fue muy consciente de lo que la gente pensaba y decía. Y a mí no me gustó que eso a ella le hiciera daño, y tampoco me gustó que ella criticara tanto su aspecto físico. Pero es difícil no hacerlo, cuando tienes al mundo entero diciendo que no tienes derecho a envejecer como un ser humano normal”.

Por último, Horgan confiesa lo horrible que fue la muerte de Fisher para ella y desea que todos recuerden lo genial que fue. “Una escritora maravillosa, una buena actriz, una gran madre, una hija amorosa, una amiga leal, una prolífica dadora de regalos, una lunática, una leyenda”, cierra la carta.

Fuente: Infobae

ra

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