Suecia sacó adelante un partido pobre ante Eslovaquia

Hay ocasiones en las que el tiempo parece detenerse en los partidos de fútbol. Y los minutos son largos, pero todo sucede porque el juego es lento, se mete en un letargo que genera monotonía. Y cuesta encontrar acciones para despertar, para que la pelota ruede y se generen emociones.

Este viernes, en el duelo entre Suecia y Eslovaquia en la Eurocopa, opciones hubo pocas, llegadas al arco contrario menos. De hecho, la más clara fue una infracción en el área eslovaca que generó un penalti a favor de los suecos.

Emil Forsberg, el número 10, tomó la pelota y cobró de manera impecable para que el conjunto dirigido por Jan Olof Andersson sumara sus primeros tres puntos en el torneo continental, cuatro si se tiene en cuenta el que se obtuvo en la igualdad con España en el debut.

Suecia dio un gran paso para clasificarse a los octavos de final si se tiene en cuenta que en la última jornada del Grupo E se medirá con Polonia. Si bien hay que mirar el funcionamiento, lo importante para los suecos es que se gana, más allá de las maneras que se podrán mejorar con el tiempo, de que en el cierre se complicaron y tuvieron que rechazar cuando centro llegó a su área.

Las gentes recordarán este partido por el cobro desde los 12 pasos, mas no por lo que sucedió a lo largo del duelo, partido suspendido en el tiempo y de defensas férreas que no dejó espacio para las emociones. (D)

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