Los vestidos de boda de Meghan y Enrique se exhiben en Edimburgo

Edimburgo (Reino Unido).- El vestido de novia de la duquesa de Sussex, Meghan Markle, y una réplica del que lució el príncipe Enrique en su enlace se exhiben desde hoy en el palacio de Holyroodhouse de Edimburgo.

Bajo el título «A Royal Wedding: The Duke and Duchess of Sussex» (Una boda real: el duque y la duquesa de Sussex), la joya de la muestra es el vestido blanco de Meghan, un sencillo diseño con cuello de barco, creado por la diseñadora británica Clare Waight Keller, directora artística de Givenchy.

También se puede ver de cerca el velo de seda de cinco metros de largo, que la duquesa lució junto a una diadema de diamantes y platino, regalo de la reina Isabell II, y una réplica de su ramo, confeccionada a base de flores artificiales.

El uniforme que llevó el príncipe Enrique es el perteneciente al regimiento de caballería «Blues and Royals» del Ejército británico y fue especialmente encargado para la boda a la firma londinense Dege & Skinner.

Enrique recibió el permiso de su abuela, la monarca, para casarse con este uniforme, que fue el mismo que lució ese día su hermano Guillermo, el duque de Cambridge, y que consistía en una casaca y pantalones azules con cinturón y guantes blancos

La pareja contrajo matrimonio el 19 de mayo de 2018 en la capilla de San Jorge del Palacio de Windsor y tuvo recientemente a su primer hijo, quien recibió el nombre de Archie Harrison Mountbatten-Windsor.

Los duques de Sussex, que en Escocia son conocidos con el título de conde y condesa de Dumbarton, comentan en una grabación hecha para la exposición los detalles del enlace, como la elección de sus atuendos, la música y las flores.

La muestra incluye también el vestuario del príncipe Jorge y la princesa Carlota, hijos de los duques de Cambridge, Guillermo y Catalina, que actuaron como paje y dama de honor.

Jorge llevó una levita de Dege & Skinner, mientras que Carlota lució un vestido de seda marfil de cintura alta, diseñado por Waight Keller.

En la cinta, Meghan afirma que los planes de la boda estuvieron marcados por «un gran nivel de detalle», conocedores del impacto social que tendría un acontecimiento de tal magnitud.

«Sabíamos cómo de grande era la importancia del evento, por lo que al tomar decisiones que fueran realmente personales y significativas, hicimos que la experiencia fuera más íntima», señala.

La exposición se podrá visitar hasta el 6 de octubre. EFE

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