Carolina es un ejemplo de lucha y perseverancia por el amor a sus hijos

La jornada de trabajo de Carolina Espinoza inicia todos los días a las 5 de la mañana, esta madre de familia de dos infantes de 8 meses y de 1 año de edad, se dedica a la venta ambulante de juguetes y dulces especialmente en los exteriores de las unidades educativas González Suárez y Eloy Alfaro en Durán.

Ella habita en la cooperativa Los Helechos y se moviliza hasta estos lugares en su triciclo porque asegura que tiene que regresar rápido a su casa para llevar a sus hijos al Centro de Desarrollo Infantil (CDI) “Risas y Sueños” que es administrado por el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES).

“Para mi esposo y para mí era un reto porque muchas veces no contabamos con alguien para que nos ayude a ver a nuestros hijos, tampoco con un sitio seguro para dejarlos. Pero desde que llegamos el CDI todas nuestras preocupaciones, sobre todo de sus cuidados, terminaron; somos testigos de cómo en este lugar les dan de comer, les educan y les dan toda la atención que ellos necesitan”, asegura.

Esta mujer emprendedora, recuerda que hace muchos años empezó vendiendo mangos en las afueras de varias escuelas para ayudar a su madre y hermanos menores. Después de aproximadamente 2 años junto a su esposo decidieron crear su pequeño negocio de ventas ambulantes.

“Necesitábamos salir adelante por nuestros hijos, por eso cuando mi madre me indicó del CDI, fuimos a inscribirlos y recibimos un gran alivio de que estén en un lugar tan bonito y sobre todo que no nos cuesta nada”, señaló.

Al igual que los hijos de Carolina, más de mil niñas y niños son atendidos a través del programa emblemático del Gobierno Nacional “Misión Ternura” en 31 unidades CDI en el cantón Durán. Estos centros están equipados con áreas de estimulación, recreación, nutrición, descanso y salud. Precisamente el MIES coordina con el Ministerio de Salud Pública el seguimiento nominal y control médico de los infantes.

“Mis niños han avanzado mucho en su desarrollo, reconocen figuras, están más independientes, eso es gracias al trabajo de las educadoras”, destacó Carolina.

“Dentro de los ejes estratégicos del desarrollo infantil están la nutrición, estimulación y corresponsabilidad. En estos espacios, mediante dinámicas los niños van despertando la curiosidad y su capacidad de comprensión del mundo que los rodea”, agrega Daniel Vásconez, director distrital del MIES Durán- Samborondón.

Fuente: MIES

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