Descubren en Ecuador osamenta y cerámica de antigua cultura Manteña

Quito.- Una osamenta y piezas de cerámica, posiblemente pertenecientes a la cultura Manteña, han sido descubiertas durante trabajos de regeneración urbana en la ciudad de Portoviejo, en la provincia ecuatoriana de Manabí (oeste), informó este domingo el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC).

Marcos Labrada, director del centro de servicios especializados del Patrimonio Cultural de Manabí, que pertenece al INPC, indicó a Efe que encontraron los restos arqueológicos el pasado miércoles mientras se realizaban obras dentro de un proyecto de regeneración urbana en el centro de la ciudad.

Ese proyecto implica la apertura de calles para pasar el cableado eléctrico y la colocación de instalaciones sanitarias.

Tras conocer del caso, los expertos visitaron el sitio y descubrieron cinco puntos en tres calles del centro de Portoviejo donde habían restos arqueológicos que, por sus características, presumen que pertenezcan a la cultura Manteña (600 dc-1532 dc).

Esta cultura ocupó un vasto territorio comprendido entre la Bahía de Caráquez, el Golfo de Guayaquil, la Isla Puná y la franja costera de la actual provincia de El Oro.

En ese territorio construyeron grandes centros urbanos como Jaramijó, Camiloa, Cama y Jocay (actual Manta), poblado cuyos vestigios demuestran la existencia de una organización por barrios, según el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural.

Sus desplazamientos ultramar con fines de intercambio comercial que, seguramente, los llevaron hasta México, en el norte; y hasta Chile, hacia el sur, fueron posibles gracias a la utilización de materiales como el palo de balsa y la caña guadúa.

Al constatar los hallazgos esta semana, los expertos excavaron ciertos lugares de la zona sometida a regeneración urbana.

Especial atención pusieron en el sitio donde estaba la osamenta y pidieron que en esos puntos se detengan de forma momentánea las obras de regeneración urbana.

Realizaron trabajos preventivos de «arqueología de rescate» para evitar mayores daños y precautelar la conservación de los bienes en una muestra «de que es posible el desarrollo local de obras sin que ello implique la destrucción del patrimonio cultural», explicó.

A la osamenta (que presumen puede haber estado enterrada entre 700 y 800 años), la extrajeron el pasado viernes incrustada en un gran bloque de tierra para evitar daños, a fin de realizar análisis posteriores con todas las técnicas requeridas en un laboratorio.

Se la trasladó a la reserva arqueológica del Centro de Especializaciones del Patrimonio, en la misma provincia de Manabí, para avanzar con los análisis químicos y físicos correspondientes.

A resguardo en la reserva arqueológica de Cerros Hojas-Jaboncillo, bajo los parámetros de conservación preventiva adecuados, se evitarán cambios ambientales drásticos, garantizándose así su integridad.

A partir de mañana, en los laboratorios del INPC se procederá a una micro-excavación, limpieza y documentación respectiva que permita su conservación a largo plazo.

El lunes también se completará variada documentación estratigráfica en el centro de Portoviejo y a partir del martes las labores de monitoreo y rescate deberán correr a cargo de los desarrolladores del proyecto, explicó.

El hallazgo arqueológico en el centro histórico de Portoviejo permite recabar información sobre la población originaria de la capital de los manabitas.

Sobre Portoviejo, Labrada dijo a Efe que es una ciudad que tiene «más de cien años de un proceso de urbanización bastante acelerado, pero antiguamente este tipo de trabajos no implicaba la apertura de zanjas ni de obras tan profundas como las que se están haciendo ahora».

Al parecer han quedado algunos remanentes en el centro histórico de evidencias arqueológicas pues también «están apareciendo cerámicas y otros elementos que nos remontan a la época colonial», añadió al recordar que Portoviejo es una de las ciudades que más temprano se fundaron en América del Sur (1535).

En ese sentido, anotó que también han encontrado evidencias de las bases de una casa patrimonial que tiene todos los postes calcinados por un incendio, que se produjo probablemente a finales del siglo XIX o en el primer cuarto del siglo XX.

Además, han aparecido diversas cerámicas, vidrios (también fundidos por la acción del fuego) y herrajes, presumiblemente de épocas colonial y republicana.

A tenor de lo hallado y ante la posibilidad de que se encuentren nuevos vestigios, Labrada considera que se debe incluir en los trabajos de regeneración urbana a expertos en arqueología para mantener la supervisión en campo y el rescate de restos.

La inclusión de estos estudios «no supondrá, en ninguna caso, retrasos sustanciales en la obra y más bien representarían una contribución invaluable en favor de la historia y el patrimonio cultural de Manabí», apuntó.

«Lo interesante -subrayó- es que no se detenga la obra pero que tampoco se pierda el patrimonio». EFE

ra