Paremos la violencia contra las mujeres y los niños desde las causas

La noticia del despiadado asalto sexual cometido en Quito el pasado 13 de enero y el doble homicidio –la madre y su bebé por nacer- ocurrido el 19 de enero en Ibarra, han conmocionado a todo el país.

La Fundación Familia y Futuro se solidariza con Martha, así como con la familia de Diana y con tantas mujeres que se mantienen en el anonimato víctimas de la brutalidad y el atropello verbal, físico y psicológico.

No hay palabras que puedan consolar a las víctimas y sus familias por lo que sufrieron, las llevamos en nuestras pensamientos y en nuestros corazones; y nos llenan de fuerza para no parar en nuestra lucha en defensa de la vida de todos.

Pedimos enérgicamente que se castigue a los culpables de estos crímenes con el máximo rigor de la ley.

Estamos dispuestos a colaborar con las autoridades para aunar esfuerzos y terminar con la violencia contra las mujeres y sus hijos, empezando por la prevención desde la familia.

También pedimos a las autoridades implementar de forma urgente políticas públicas para erradicar estos actos execrables en nuestra sociedad y terminar con la cadena de violencia.

Ahora mismo, nuestro país está siendo amenazado por leyes contrarias a la vida y a la familia.

La Asamblea Nacional está debatiendo un Proyecto de Ley para despenalizar el aborto en cinco causales.

Nuestra postura es y será defender el Derecho a la Vida de todo ser humano, desde la concepción, garantizar la vida de cada persona y exigir que un inocente jamás tenga que pagar por los delitos de otra persona.

Para erradicar la violencia contra la mujer no bastan medidas de parche, es fundamental que se legisle para eliminar de raíz estos males.

Despenalizar el aborto es legislar desde la consecuencia, en lugar de atacar las causas que son los verdaderos problemas que enfrentan mujeres, niños y en general las familias ecuatorianas: pobreza, violencia intrafamiliar, embarazo adolescente, falta de apoyo a la mujer y la maternidad, ausencia de políticas públicas con enfoque de familia, entre otros.

Nuestro sentir está con todas las víctimas de la violencia; especialmente las mujeres, los niños y sus familias que sufren por lo vivido.