El juego ‘La Ballena Azul’ y las medidas que los padres deben asumir con sus hijos

El temor a la muerte pareciera ser un sentimiendo intrínseco del ser humano, sin embargo, cuando se es adolescente, correr riesgos de este tipo puede parecer, para algunos, divertido.

Es así como en varios países, México, Brasil, Colombia, Rusia, entre otros, se ha alertado sobre los peligros del juego ‘La Ballena Azul’, que consiste en superar una serie de retos hasta llegar al suicidio; se presume que la muerte de varios jóvenes está relacionada con este siniestro desafío. En Ecuador no se han reportado estos casos, pero la Policía ya alerta a los adolescentes y a sus padres para que se mantengan alejados de este peligro que circula en las redes sociales.

Samuel Merlano, psicólogo clínico, señala que los adolescentes son vulnerables a este tipo de fenómenos porque empiezan a explorar su propio mundo y se sienten ansiosos por ser desafiados. Pero es en este punto cuando el entorno familiar es determinante para ellos, son distintas las decisiones que toman los adolescentes que reciben atención y amor, a las de quienes experimentan vacíos afectivos.

Si «en casa hay un ambiente muy agradable de comunicación, de afecto, de compartir juntos, ese adolescente puede caer en cuenta que eso no lo lleva a algo positivo y poder retroceder en la toma de decisiones que le hagan daño. En cambio, el que está más vulnerable, el que se siente aislado, vacío, (con) padres ausentes o padres con muchos conflictos, etc., estos son tan vulnerables al punto que sienten vacíos existenciales y eso hace que en algún momento no le tengan miedo a morir».

Por otro lado, los jóvenes se hallan expuestos desde muy temprana edad, y muchas veces sin control, a todo lo que se publica en internet y en las redes sociales, lo que los lleva a involucrase en este tipo de juegos que se promocionan la mayoría de veces por estos medios.

«A veces (los padres) por el consumismo de conseguir más, descuidan a los hijos y tratar de compensarlos, dándoles las mejores tecnologías (celulares, equipos de computadores, entre otros gadgets) con gran capacidad de navegación, permiten que los hijos se relacionen con amistades «virtuales» que los incitan a estos desafíos, sin medir las consecuencias», dice Merlano.

Por ello, recomienda la instauración de reglas en el hogar para tener un mejor control sobre los menores; en el caso de que se les permita tener redes sociales, los padres deber vigilarlos, e incluso, ser parte de estas plataformas para conocer qué publican y con quiénes se relacionan. De esta forma también es posible detectar si son parte de estos juegos, tomando en cuenta las invitaciones que reciben y publicaciones relacionadas con estos desafíos que se pueden encontrar en su muro.

En caso de detectar que un joven está involucrado con un reto de este tipo, los padres deben inmediatamente advertir sobre el alcance de los peligros, dice Merlano. Además, suspender el juego en el que está y monitorear el el uso del internet hasta concienciarlo de los riesgos que este puede tener.

Fuente: El Universo

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