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Siete narcoguerrillas operan en la frontera

El Frente Heller Mosquera firmó su último comunicado el 18 de enero de este año. Lo hizo desde las montañas de Colombia y Ecuador, como se evidencia en los documentos escondidos en una caleta cavada en un puesto de descanso levantado en medio de la selva en el sector de Manzayá, en Putumayo, provincia de Sucumbíos.

Este frente es parte de los grupos que pertenecían a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y que no aceptaron dejar las armas luego del pacto de paz.

Operativo por cuatro frentes

El Ejército ecuatoriano tomó control de esta base clandestina el 26 de marzo pasado. Lo hizo tras un trabajo de Inteligencia en la línea de frontera que duró semanas.

El jefe del Batallón Putumayo Carlos Ayala informó que tenían la sospecha de que desde ahí operaban  los disidentes ahora conocidos como grupos armados organizados (GAOS).

El operativo para encontrarlos debía ser ejecutado con una precisión milimétrica porque de la acción participaba el comandante del Ejército, general Édison Narváez, y se iba a incluir a periodistas de medios de comunicación nacionales.

La seguridad fue máxima. Todos debían colocarse chalecos antibalas, cascos de combate y pintura verde y negra en sus rostros para esconderse en la selva.

Se planificó realizar la operación desde cuatro frentes: por el río San Miguel con lanchas rápidas y artilladas; por el aire con helicópteros de combate; por vigilancia de drones y por vías terrestres para evitar la fuga de los sospechosos.

El recorrido por el río San Miguel desde el Batallón Putumayo hasta la base clandestina duró 45 minutos y pasó  por las poblaciones de Puerto El Carmen y Puerto Asís, ubicadas en el límite entre Ecuador y Colombia.

Al llegar al sector de Manzayá, comandos del Ejército tomaron el control de la playa y activaron granadas de humo para que los helicópteros se guiaran hasta la zona. Desde las aeronaves bajó otra patrulla de soldados y se adentró en la selva para apoyar y proteger a los reporteros y a las autoridades.

El recorrido duró una hora. El paso fue lento y sigiloso. Los militares alertaban  cuando se encontraban con alguna trampa hecha con troncos, con un tanque de gas o cualquier cosa que pudiera poner en riesgo la seguridad de la operación.

Al llegar, la base estaba abandonada, pero había evidencia de que no habían pasado ni dos horas desde que los disidentes abandonaron  el lugar. El jefe del Ejército, Édison Narváez, calculaba ese tiempo.

Las pruebas eran un cigarrillo a medio fumar, con la colilla de ceniza que no caía aún al suelo; barajas dejadas al apuro; comida a medio cocinar; y vendas para curar a una persona con heridas.

Esta base tenía cuatro bohíos hechos de troncos y tela militar: dos eran para descanso con camas improvisadas con árboles de la zona; otro para la atención de lesionados; un tercero para guardar comida, enlatados, huevos, galletas, café, azúcar y sal; y otro espacio con un reverbero a gas de dos hornillas, donde cocinaban tallarines y plátano verde.

Aquí encontraron una caleta con el comunicado del Frente Heller Mosquera, donde les decían a los comuneros de la zona que iban a pedir su colaboración económica a cambio de seguridad.

El jefe del Batallón Putumayo, Carlos Ayala, dijo  que los campesinos de la zona denunciaron estas extorsiones. Él calificó a estos grupos disidentes de las FARC como “narcoguerrillas” y “sumamente peligrosos”.

 ‘Gaucho’, la droga y la frontera

En lo que va de 2018, el Batallón ha incautado media tonelada de droga;  más de mil galones de gasolina, diésel y gasolina blanca para refinar estupefacientes. Además halló otra base clandestina.

Informes de Inteligencia evidencian que por lo menos siete grupos dedicados al narcotráfico operan en el límite internacional que llega a los 740 kilómetros. En el lado de Sucumbíos se encuentra el Frente Heller Mosquera, que fue parte del Frente 48 de las FARC.

Las zonas más sensibles de sus operaciones son El Ají, La Bermeja, El Conejo, General Farfán; Puerto Nuevo Angostura; Puerto El Carmen y Tres Frontera.

En el departamento colombiano de Nariño, que limita con Esmeraldas, Carchi y Sucumbíos, existe la mayor densidad de GAOS. Allí han sido identificados seis, que son el Clan del Golfo, el Frente Óliver Simistierra, Guerrillas Unidas del Pacífico, Resistencia Campesina, Gente de Orden y La Empresa. Además está el Frente Heller Mosquera; en total suman siete.

Todas esas bandas están conformadas por exguerrilleros y son responsables de la droga que sale desde Ecuador hacia mercados del norte del continente y de Europa.

El de mayor notoriedad es el Frente Óliver Simistierra, dirigido por alias ‘Guacho’,  llamado también Wálter Patricio Arizala o William Quiñónez, quien es hasta el momento el principal sospechoso del atentado con coche bomba en el destacamento de la Policía de San Lorenzo; de la bomba en el retén de la Marina en Borbón; la bomba que mató a tres marinos en Mataje; y del secuestro de tres comunicadores de El Comercio. Su nombre siempre ha estado ligado con la violencia y el tráfico de drogas.

‘Guacho’ nació hace 27 años en Limones, zona rural de San Lorenzo. Desde 2007 y por más de 10 años estuvo en el Frente 29 y la Brigada Daniel Aldana de las FARC.

En este grupo irregular se desempeñó como  jefe financiero y experto en explosivos, pero luego del acuerdo de paz  decidió operar por fuera de la ley. Su salida de las FARC no fue ideológica, él se convirtió en uno de los capos de la droga en esa zona.

Este puesto lo consiguió luego de la detención de Pedro Álava, alias ‘Gerald’, uno de los narcotraficantes más buscados de los últimos años y que ahora está en Estados Unidos, donde será juzgado.

‘Guacho’ operaba bajo las órdenes de Álava, quien también es ecuatoriano. Esa organización usaba los ríos fronterizos de Esmeraldas para transportar la droga refinada en laboratorios de Tumaco. Sus operaciones se concentran en las zonas aledañas a Mataje, Limones y San Lorenzo y en los corregimientos colombianos de Llorente y en las veredas de El Azúcar, Vallenato, Los Cocos, El Playón, La Aduana y Yarumal. Allí, por el momento, ellos son la ley. (I)

Fuente: Diario EL TELÉGRAFO bajo la siguiente dirección: https://www.eltelegrafo.com.ec/noticias/judicial/12/narcoguerrillas-frontera
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