Se investiga un mal manejo de cadáveres en hospital público

La tarde del pasado viernes cambió la vida para la familia de Alba Maruri, de 74 años, internada en el hospital Guayaquil. Su hermana, Aura, recibió la noticia de que ella estaba viva, había despertado casi a un mes de estar en terapia intensiva y que el cuerpo que le entregaron era de otra persona.

Aura explicó que ella y su familia no lo podían creer. Habían llorado por semanas, hicieron el trámite para retirar ese cuerpo, el acta de defunción en el Registro Civil, gastaron $2000 en la cremación y esas cenizas las tenían en un altar.

Así como este caso, otras quejas se denuncian –por el momento– en redes sociales sobre el mal manejo de los cuerpos durante la crisis sanitaria. Familiares indicaron que pese a tener protocolos de manejo de cadáveres en cada hospital, esto no se cumple en su totalidad.

Juan Carlos Zevallos, ministro de Salud, indicó que el protocolo detalla que al cadáver se le ponga un brazalete y que en la bolsa donde se coloca el cuerpo se escriba el nombre, a más de tener un listado.

Agregó que en el caso de la confusión del cuerpo que hubo en el hospital Guayaquil, abrió una investigación para tener detalles. Este Diario también solicitó saber si tenían conocimiento de la identidad del cuerpo que se entregó, pero no hubo respuesta.

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