Santa Priscila va en pos de energía limpia con un préstamo de $ 45 millones

La empresa cumplió 45 años y recibió un crédito de International Finance Corporation. Es la número 1 en exportaciones tanto a Estados Unidos como a China.

Haber cumplido 45 años y conseguir un préstamo de $ 45 millones de una de las entidades internacionales más prestigiosas no es una simple coincidencia, sino algo inevitable. Así lo comentaba la noche de este jueves uno de los asistentes a la firma del crédito por $ 45 millones entre la empresa Santa Priscila y la International Finance Corporation ( IFC).

En una ceremonia privada en un hotel ubicado plena Plaza Grande se dio la firma para que la empresa pueda aumentar su productividad y profundice elcambio que ya venía haciendo. el de reemplazar el uso de diésel por la electricidad en la producción de camarones.

No se trató de una ceremonia rígida sino de una entretenida conversación en la cual Santiago Salem habló de su familia e hizo un recorrido por su memoria: siendo ingeniero hidráulico con apenas 26 años aceptó el reto de construir su propio negocio camaronero. En el camino, técnicos internacionales no apoyaban su idea que ubicarse en el sector de Chanduy, en Santa Elena. Pero él se mantuvo. Ahora Santa Priscila es la mayor exportadora del Ecuador y ha llegado a ser la primera empresa exportadora de camarón en el mundo. Es que Santa Priscila produce 20.000 toneladas al mes en las tres granjas ubicadas en Chanduy, Churute y Taura.

La empresa constituye un ejemplo de cómo ha ido progresando y madurando la industria acuícola. Sin embargo, algunos obstáculos se han debido sortear. Uno de ellos, la mancha blanca. Durante esa época difícil también debió hacer uso de la creatividad, monitoreando las piscinas con mayor nivel de mortalidad y rescatando a los sobrevivientes. Al cabo de tres generaciones, ya estaban libres de la enfermedad. Durante 20 años, la industria ha tenido crecimientos a dos dígitos y en el último año se creció más del 50 %. Santa Priscila lo hizo al 62 %.

Así la empresa ocupó el puesto número 1 en el primer semestre del 2022 como exportadora a Estados Unidos y como la primera hacia China. Por ejemplo a Estados Unidos, Santa Priscila ocupa el puesto uno en el ranking con 62,3 millones de libras en un año. La siguiente empresa es Bahahi Makmur Sejati con 44,8 millones y Devi Sea Food con 23,4 millones.

Los fondos conseguidos de IFC se invertirán en granjas que estén adaptadas para replicar los estándares de certificación del Aquaculture Stewardship Council (ASC) o Best Aquaculture Practices (BAP), promoviendo buenas prácticas con beneficios de sostenibilidad. Alrededor del 42 % del financiamiento contribuirá a la mitigación climática, evitando emisiones de aproximadamente 2.000 toneladas de CO2 equivalente al año. “Lo que buscamos es continuar con la sustitución de combustibles fósiles por energía limpia. El cambio es por energía eléctrica hidráulica o solar, o ambas”, explicó Salem.

Alfonso García Mora, vicepresidente de Europa, América Latina y el Caribe de IFC, por su parte, aseguró que “abordar el cambio climático y apoyar el crecimiento a largo plazo es una prioridad clave para IFC en América Latina y el Caribe”. La entrega del crédito a Santa Priscila encaja en los principios de la entidad. “Esto promoverá el crecimiento de la competencia y la productividad en este importante sector orientado a la exportación, catalizando la ecologización del sector del camarón para hacer frente a futuras crisis”, dijo.

Explicó que los créditos benefician a empresas que estén dispuestas a cumplir con criterios de sostenibilidad y cuidado del medio ambiente y en el caso de Santa Priscila es una empresa que claramente cumple con estos parámetros. En Ecuador ahora mismo existe un portafolio de $ 410 millones de créditos entregados y solo en este año se han colocado $ 158 millones. Para la IFC es importante apoyar iniciativas que tengan que ver con inclusión social, productividad, sostenibilidad ambiental. Indicó que, por ejemplo, en estos meses se han entregado crédito a bancos con bonos de género con el compromiso de entregar préstamos a mujeres emprendedoras. O créditos con base a bonos azules, para generar créditos a empresas que se enfoquen en temas acuícolas, de mejora de sanemiento. También se entregó un crédito a un hospital, entre otros.

Salem dijo que cuando alguien recibe un crédito lo hace con alegría y alivio; pero que en este caso lo recibe con un enorme compromiso y responsabilidad para pagar todo lo que se ha pedido prestado, pero también con la consigna de usar bien el dinero con principios de sostenibilidad, cuidado ambiental y en lo social contribuir a que haya menos pobreza. (I)

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba