Hiperactividad | ¿Qué es y cómo tratar a un niño con esta condición?

Más 9.5% de la población en general del Perú sufren problemas de falta de atención, impulsividad y comportamiento inquietos, síntomas primarios del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), según el Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado- Hideyo Noguchi.

Este trastorno suele relacionarse a factores genéticos hereditarios y a otros acontecimientos producidos durante el embarazo como haber consumidos sustancias que afecten al feto. También se hace presente cuando se vive en un ambiente de malnutrición, produciendo deterioro de la conducta del menor.

El TDAH puede empeorar cuando no se recibe una atención oportuna y de calidad. Las consecuencias pueden ser el bajo rendimiento estudiantil, fracaso social, inadaptación escolar y en adultos suele ocasionar problemas laborales.

Algunas veces es difícil reconocer algunos de estos problemas cuando se presentan en nuestros hijos ya que algunos comportamientos de TDAH a menudo no se notan hasta que entran a la escuela primaria. Por ello, la pedagoga Milagros Romero, especialista en educación inicial y educación temprana de Apego, recomienda estar atentos a algunos de estos síntomas a continuación:

Falta de atención

El niño no puede estar concentrado en solo una actividad, suele no escuchar incluso cuando se le habla directamente y por lo general tiene dificultades para seguir instrucciones y no logra terminar la tareas o trabajos escolares.

Hiperactividad

Suele estar inquieto y dar pequeños golpes con las manos o los pies (movimientos estereotipados), le cuesta mucho permanecer sentando en el salón de clases y está en constante movimiento. Tiene problemas para jugar en grupo o realizar actividades tranquilas ya que sus momentos de atención son muy cortos, presenta dificultad para esperar su turno y nerviosismo.

Impulsividad

Se frustran rápidamente y son impacientes, interrumpen conversaciones, juegos, actividades de otros y se entrometen en ellas. También son agresivos con otros niños y reaccionan agresivamente ante la frustración.

La especialista recomienda practicar actividades que requieran concentración y desarrollo de sus capacidades cognitivas, más allá de las brindadas en el colegio, en la que los niños puedan descargar toda su energía y puedan controlar sus impulsos, como talleres de danza, de música y actividades de acuerdo a sus intereses.

Fuente: elcomercio.pe