Más de 60 médicos, acusados de vulnerar la deontología por tratamientos pseudocientíficos

Médicos que dicen poder tratar la esterilidad y daños cerebrales con acupuntura, el autismo atiborrando al paciente con vitaminas, las alergias con un invento llamado terapia cuántica, los tumores con plantas comunes, la esclerosis múltiple y el alzhéimer manipulando las orejas, o el lupus y la hepatitis C aplicando imanes. Estas son algunas de las prácticas pseudocientíficas que están realizando al menos 62 médicos colegiados en Madrid y Valencia y que carecen del más mínimo rigor médico. Por ello, forman parte de dos denuncias conjuntas, derivadas a sus respectivos colegios médicos, por posible vulneración de la deontología médica.

“No son éticas las prácticas inspiradas en el charlatanismo, las carentes de base científica y que prometen a los enfermos la curación”, dice el código

“No es ni la punta del iceberg, pero queremos empezar a denunciar ya”, explica Fernando Cervera, biólogo y representante de la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (Apetp), en cuyo nombre ha presentado las quejas contra todos estos médicos. En concreto son seis facultativos colegiados en el Colegio Oficial de Médicos de Madrid (Icomem) y 56 del Colegio Oficial de Médicos de Valencia (Icomv). “Esperamos que activen los mecanismos sancionadores por incumplir el código deontológico”, asegura Cervera.

En sus escritos, la Apetp señala al menos cinco puntos de la deontología médica que estarían vulnerando estos profesionales, como la obligatoriedad de no “perjudicar intencionadamente al paciente” y de no “levantar falsas esperanzas”. Pero la clave se encuentra esencialmente en un punto: “No son éticas las prácticas inspiradas en el charlatanismo, las carentes de base científica y que prometen a los enfermos la curación, los procedimientos ilusorios o insuficientemente probados que se proponen como eficaces, la simulación de tratamientos médicos o intervenciones quirúrgicas y el uso de productos de composición no conocida”, apunta el artículo 26.2 del código deontológico de la Organización Médica Colegial.

Las reclamaciones, que se revisarán en la comisión de Deontología, tendrán dos recorridos muy distintos. Por un lado, en Madrid, la junta actual del Icomem se ha mostrado muy beligerante con las pseudociencias, tumbando sus secciones pseudocientíficas nada más acceder a la presidencia. En Valencia, la queja de Apetp ya se topó con la junta de la Icomv, partidaria de las pseudociencias, como se mostró en las recientes elecciones en las que se reeligió a la junta. En ella se sienta como vocal Rafael Torres, presidente nacional de la Asociación Española de Médicos Naturistas, conocido por aplicar lavativas para hacer frente a todo tipo de condiciones, incluido el sida, una pseudoterapia que no funciona llamada hidrocolonterapia.

El Colegio de Madrid ha recibido diez quejas por médicos que usan pseudoterapias: ocho fueron sobreseídas y otras dos están en estudio

Entre otras prácticas, los médicos denunciados colegiados en Madrid aseguran a sus pacientes que pueden curar mediante la imposición de manos, insuflando ozono, usando imanes e incluso el cáncer gracias a un jarabe de 95 euros. El Icomem explica que en los últimos tres años y medio han recibido diez quejas por médicos que usan pseudoterapias: ocho fueron sobreseídas y archivadas y otras dos están en estudio.

El presidente del Icomem, Miguel Ángel Sánchez Chillón, se muestra partidario de actuar contra este fenómeno, pero advierte de las dificultades que supondría denunciar a todos los facultativos que se salgan de los protocolos. Para casos de enfermedades graves en los que médicos recomiendan tratamientos alternativos en lugar de los aconsejados lamenta que haya “poca cultura de denuncia”. Y por eso se han planteado actuar de oficio si se conocieran casos como el que llevó a una mujer a la muerte en Girona, si hubiera un colegiado madrileño detrás. “Eso está a la orden del día. Pero solo se puede actuar en caso de que haya una indicación clara y se secuestre la posibilidad de un tratamiento adecuado”, asegura. En esos casos, la resolución del colegio podría llevar aparejadas distintas sanciones temporales o económicas, en función de la gravedad o la reincidencia.

Coherente con su línea de trabajo, la junta del colegio valenciano rechazó actuar de ningún modo cuando la Apetp elevó su queja el año pasado contra estos 56 médicos que aplican pseudociencias como Torres. “No encontramos falta alguna al código deontológico”, respondieron desde la junta que representa a los médicos valencianos, para añadir más adelante que no se pronunciarían sobre la validez científica de la homeopatía y otras pseudoterapias porque no tienen medios para investigarlo. Por ello, Cervera ha presentado la queja en esta ocasión ante el Colegio Oficial de Médicos de Alicante, que es quien está ahora al frente del Consejo de Colegios de Médicos de la Comunidad Valenciana. El colegio alicantino sí se ha mostrado beligerante frente al fenómeno de los falsos remedios y ha llegado a proponerle a la consejería de Sanidad un plan contra las pseudociencias.

“Si los colegios profesionales fallan en sus competencias, como velar por la buena praxis, las autoridades tendrán que tomar otras medidas”, reclama Campos

La Apetp cuenta con un respaldo importante. Consultado por el caso de los médicos valencianos, el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos se pronunció a favor de la reclamación y mostró su “rechazo, por contrarias a la deontología y ética médica, a todas las prácticas invalidadas científicamente, incluyendo la homeopatía”. Es decir, el máximo órgano de representación de los médicos españoles considera que lo que hacen estos facultativos sí vulnera la deontología profesional. Pero la capacidad sancionadora recae en el colegio concreto al que pertenecen.

“Por la confianza especial que depositamos en nuestros médicos debemos exigirles pulcritud y profesionalidad en su trabajo. Lo cual exige que actúen no de acuerdo con su fe o creencia, sino a un código de conducta jurado que especifica aplicar protocolos adecuados”, explica la presidenta de Apetp, Elena Campos, que considera una “responsabilidad social denunciar falsas terapias”. Además, Campos reclama que desde el Ministerio de Sanidad y las consejerías sean tajantes: “Si los colegios profesionales fallan en sus competencias, como vigilar el intrusismo y velar por la buena praxis de sus colegiados, habría que tomar otras medidas”.

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