La tecnología, al servicio de la salud

Ahorrar tiempo, mejorar la atención sanitaria, generar sinergias… son solo algunos de los mantras que acompañan a la denominada eSalud desde su irrupción mediática en el año 2001. El investigador G. Eyenbach publicaba entonces su artículo What is e-health?. El inicio por una carrera en la que la tecnología habría de estar al servicio de la salud y no a la inversa.

El año 2014, Apple presentó su primera app destinada a recopilar datos de índole sanitario. Este año el sector sanitario vivió una revolución interna auspiciada de nuevo por los grandes gigantes tecnológicos. La telemedicina se abría paso, y con ella nuevos retos y oportunidades.

La tecnología, con la irrupción masiva de los teléfonos inteligentes, abre al campo de la saluduna vía rápida, conectada y móvil para recopilar toda la información actualizada sobre salud de cualquier paciente. La sociedad actual vive en permanente información actualizada.

Y llegó el Big Data. Los datos, índices y baremos siempre han estado ahí. La diferencia reside en que ahora esta información puede circular más rápido a más especialistas. Si en los albores del siglo XIX cada avance científico tardaba meses e incluso años en llegar hasta los confines del mundo conocido -por ejemplo, la vacuna contra la viruela duró desde 1803 a 1814 con la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna o Expedición Balmis-, hoy , cada uno puede enviar sus síntomas y datos científicos con un reloj o una pulsera de actividad y una conexión.

Los precursores del análisis de datos aplicados al campo de la salud como el Club de la Salud, entidad que ha destacado en el impulso y la creación de aplicaciones webs, insisten en los retos de la salud conectada. Cualquiera de sus ‘apps’ controla tu salud de una forma inconsciente pero permanente. Ahí reside, insisten, el mayor aporte de la tecnología aplicada a la salud. Está a su servicio, y al de la ciencia sanitaria.

Mayor seguridad en el diagnóstico, mayor actualización profesional

Así, la irrupción de la ingeniería de datos en la salud digital supone para los investigadores acceder a un mayor volumen de información útil para sus estudios. Según las asociaciones internaciones de investigadores en medicina, cada día surgen 8.000 nuevas publicaciones médicas. Los sistemas de procesamiento de este maremágnum de información auxilian al especialista en la interpretación de los datos a sus propias decisiones clínicas.

Según una encuesta de 2014 en España, cerca de 3 de cada cuatro médicos y facultativos reconocía que las aún incipientes aplicaciones médicas les aportaban un importante ahorro de tiempo, siendo superior, incluso, la valoración positiva de la aplicación de los sistemas de información de salud móvil a la certeza y seguridad del diagnóstico y la prescripción facultativa.

En la actualidad, los datos son aún más esperanzadores: la mayoría de los especialistas ha asimilado la consulta de estos nuevos datos sanitarios estructurados como parte de su rutina de formación permanente. Respecto al tipo de dispositivos más consumidos, el ordenador continúa como elección prioritaria, si bien el uso de los teléfonos inteligentes y tabletas -sobre todo fuera de la oficina- ganan cuota de mercado.

Auténticos prescriptores

Otro elemento que certifica la fuerza del sector de la eSalud en el modelo sanitario internacional pasa por el hecho de que los mismos facultativos reconocen abiertamente la recomendación en consulta al paciente de algunas aplicaciones médicas, aval científico mediante.

A nivel profesional, los galenos hacen un uso mayoritario de aplicaciones e iniciativas en el universo 2.0. para actualizar sus conocimientos sobre patologías y tratamientos. En el campo de la diagnosis y el tratamiento, las soluciones tecnológicas como la impresión de implantes con impresoras 3D y nuevos materiales, comienzan a normalizarse.

España, gran potencia investigadora

En este sentido, España se demuestra como un país con un gran potencial investigador. Así lo demuestran numerosas iniciativas destacas y reconocidas internacionalmente. Son los casos del juego educativo en forma de videoconsola que la Fundación Vasca de Esclerosis Múltiple ha auspiciado para la rehabilitación de sus pacientes, o el de la plataforma Kwido que trabaja sobre el deterioro cognitivo de las personas mayores.

Los grandes retos de la salud conectada

A pesar de todos los beneficios y aplicaciones prácticas sobre la mejora de la calidad de vida y la formación de los especialistas, la salud digital aún presenta importantes retos y barreras a superar.

Uno de los más acuciantes y que mayor controversia genera es el de la seguridad de los datos compartidos en estas redes de información. El tema aún no ha sido capaz de generar un consenso unánime si bien numerosas iniciativas auguran un mayor desarrollo de la ciberseguridad de la información.

El segundo gran reto a afrontar por los agentes implicados en la evolución de la salud 2.0. es precisamente la formación de dichos facultativos. Solo desde una aproximación crítica, insisten, el especialista puede actuar como identificador de oportunidades y catalizador de innovaciones, eliminando el ruido y la desinformación que laten en la multiplicación de contenidos libres en la Red. Otro espinoso y debatido tema a resolver en un futuro inmediato.