Roberto Urbina y “Snowpiercer”: “Nunca hemos vivido en un mundo más desigual”

Los Ángeles (EE.UU.).- La lucha de clases y la subversiva crítica al capitalismo de “Snowpiercer”, cinta que dirigió Bong Joon-ho (“Parasite”, 2019), se trasladan ahora a una serie homónima en la que aparece el actor colombiano Roberto Urbina, quien lamentó la despiadada desigualdad entre ricos y pobres.

“No hemos vivido en un mundo más desigual: la desigualdad es rampante. En Colombia, de lo que te puedo hablar con más propiedad, en 1994 el salario de un congresista era catorce veces el salario mínimo. Ahora es cuarenta veces el salario mínimo en un país que ha ido creciendo paulatinamente”, argumentó en una entrevista con Efe.

“En este momento, que haya gente que se muera de hambre o que no tenga salud no es porque no tengamos los recursos: es solo por decisiones políticas. Me parece que es necesario traer (a series y películas) ese tipo de temas porque son muy válidos. Necesitamos hablar de temas como la distribución de la riqueza”, añadió.

Tras participar en producciones internacionales como “Che: Part One” (2008) o “Narcos” (2015-2017), Urbina (Bogotá, 1983) se sube ahora al tren postapocalíptico de “Snowpiercer”, una ambiciosa serie que estrena TNT el domingo y que cuenta como protagonistas con Jennifer Connelly y Daveed Diggs.

La distopía de “Snowpiercer” parte de los cómics creados por Jacques Lob y Jean-Marc Rochette, y alcanzó su mayor punto de popularidad con la adaptación cinematográfica de 2013 de Bong Joon-ho, quien antes de hacer historia con “Parasite” ya mostró en esa cinta su afilado colmillo en contra del capitalismo.

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La trama comienza con una catástrofe medioambiental cuando, como medida para combatir la crisis climática, la humanidad enfría artificialmente la Tierra hasta, por error, convertir el planeta en un lugar helado e inhabitable.

Entonces arranca el tren Snowpiercer, en el que los supervivientes de la humanidad viajan sin detenerse jamás y que replica, de la forma más cruel, los desequilibrios del capitalismo: los más ricos viven en los primeros vagones con todo tipo de lujos, mientras los pobres se hacinan en la parte trasera del convoy en condiciones inhumanas.

Urbina, que da vida a uno de los tres ingenieros encargados de que el tren siga moviéndose pase lo que pase, señaló el curioso paralelismo entre “Snowpiercer” y el confinamiento por el coronavirus.

“A veces la ciencia-ficción termina siendo más real que la realidad misma…”, ironizó.

“Es uno de los atractivos que tiene la serie: confinar la humanidad en un espacio para poder abordar temas sociales me parece una apuesta muy inteligente (…). Es muy raro el efecto psicológico (de un confinamiento) porque de verdad uno empieza a sentirse prisionero, empieza a valorar la libertad, y en la cabeza empiezan a pasar cosas muy extrañas”, dijo.

Aunque el aliento revolucionario y la lucha de clases se cuelan también en los vagones de esta serie, “Snowpiercer”, que cronológicamente sucede antes que la historia de la película, apuesta asimismo por una trama criminal con un asesinato en el tren.

Y además marca, según Urbina, un nuevo paso hacia la diversidad en la televisión.

“Pensando en mi personaje Javier, el proyecto ha sido muy generoso conmigo. Me parece increíble que uno de los tres ingenieros, una de las tres personas que maneja el tren, sea colombiano. Eso no pasa usualmente en el cine y la televisión ‘anglos’. El rol de las minorías está limitado a espacios de subordinación”, detalló.

“En este caso no. Javier es un elemento fundamental para el tren, es irreemplazable (…). Y me dieron mucha rienda para que construyera el personaje en términos de vestuario, accesorios, cómo lo veía, qué música oía, qué libros leía… Orgulloso de mi colombianidad, le metí un montón de detallitos ahí”, afirmó.

“Snowpiercer” le regaló la oportunidad de trabajar codo con codo con Jennifer Connelly, toda una ganadora del Óscar y casi un mito sexual para el actor.

“A veces me encontraba a mí mismo en el set como ‘mierda, estás mirando demasiado…'”, admitió entre risas.

“Desde que la conocí por su carrera es una de las mujeres más lindas que yo he visto. Y lo que hizo en ‘Requiem for a Dream (2000)’ o ‘A Beautiful Mind’ (2001) es espectacular”, agregó.

“La persona que uno cree que es más talentosa, es la más sencilla. Es una mujer megagenerosa, superbuena onda. En la actuación me ha tocado casos en los que los actores lo primero que hacen es tratar de robar pantalla: ‘Necesito más líneas, meto la cuchara acá’. Ella no: tranquilita, haciendo lo que necesita su personaje, dándole a otro cosas que no tenía (…). Fue muy divertido y, sobra decirlo, es un monstruo de actriz”, finalizó. EFE

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