Robert Engle (Nobel de Economía): “Si los tipos siguen altos 6 o 12 meses puede haber un problema grave en el inmobiliario de EEUU”

Robert F. Engle (Nueva York, 1942) es el padre del análisis de la volatilidad y de riesgos, un esfuerzo que le llevó a ganar el premio Nobel de economía en el año 2003 junto a Clive Granger, gracias al desarrollo de “los métodos par analizar las series temporales económicas con volatilidad variable en el tiempo”. El modelo ARCH (autorregresivo con heterocedasticidad condicional) que desarrolló Engle en los años 80 se ha utilizado en la econometría para medir la volatilidad de una serie temporal, y el trabajo que ha desarrollado el economista estadounidense en el campo del análisis de riesgos le sitúa como la principal figura en este campo.

Engle ha dedicado gran parte de su vida laboral, a través del Instituto de Volatilidad y Riesgo en la Universidad de Nueva York, a tratar de identificar los grandes peligros que amenazan a la economía y a los mercados mundiales. A pesar de su formación en física, con un doctorado posterior en economía, Engle va más allá del perfil de un estadístico teórico: también imparte clases en la escuela de negocios Stern de la Universidad de Nueva York, y en el Master de gestión de riesgos para ejecutivos de la misma casa.

El economista estadounidense ha visitado Madrid para ser nombrado doctor honoris causa por la Universidad Pontificia de Comillas, y ha compartido su visión de la situación económica actual con elEconomista.es, además de señalar los principales riesgos que percibe en este momento para la economía mundial y los mercados. Por encima de los riesgos geopolíticos, Engle identifica el cambio climático como el principal peligro de largo plazo, y también habla del riesgo que existe por la situación del sector inmobiliario comercial en Estados Unidos.

Hay una situación de alta incertidumbre en este momento, debido a todos los eventos geopolíticos que se están produciendo y, sin embargo, la volatilidad, no sólo para la renta variable, sino también para la renta fija, es muy baja. ¿Qué cree que está ocurriendo?

Creo que no sólo es el índice de volatilidad el que está bajo. La volatilidad, la midas como la midas, es baja. Creo que el riesgo geopolítico actual no está elevando mucho la volatilidad. Las razones económicas no están muy claras para mí. La guerra en Ucrania lleva ya dos años en marcha, y no hay grandes noticias que cambien el punto de vista de cómo va a terminar. No hay muchas nuevas noticias sobre esta guerra. Las principales han sido si EEUU va a financiar sus compromisos, o si no lo va a hacer. Y esto ya se ha resuelto.

La Guerra de Hamás e Israel sí tiene muchas noticias de actualidad, pero yo no creo que impacte demasiado a los mercados financieros. Es interesante, porque debería tener impacto en la cantidad de petróleo que fluye desde la región, pero no se espera que vaya a tener demasiadas consecuencias en los mercados financieros. Es cierto que EEUU está gastando mucho dinero en este esfuerzo, pero lo están gastando en EEUU. Compran armas estadounidenses, y las envían para allá, por lo que, en un sentido, no supone un coste para EEUU. Es déficit, sí, pero, hasta cierto punto también está estimulando la economía doméstica.

Las protestas que estamos viendo en Estados Unidos podrían tener un impacto grande, pero, hasta ahora, no creo que lo hayan tenido. Y honestamente, creo que esta guerra se va a quedar sin combustible bastante pronto. No hay mucho más que pueda ocurrir. Creo que por eso estamos viendo esa baja volatilidad en los mercados.

Sí estamos viendo el riesgo climático en los mercados, pero esto es un proceso muy lento, y de largo plazo. Y bastante preocupante.

Usted hace un trabajo enorme, con su Instituto de la Volatilidad y Riesgo, intentando identificar riesgos. Entiendo que hay una gran red de posibles riesgos que puedan ocurrir, pero, ¿cuáles son los que más le preocupan a usted, los más peligrosos para la economía mundial, teniendo en cuenta la probabilidad de que ocurran, y la gravedad que tendrían?

En el largo plazo creo que el riesgo climático es muy muy serio. El daño que puede hacer el cambio climático sería enormemente caro. La semana pasada, el Washington Post tenía un artículo sobre cómo está aumentando el nivel del mar en la Costa Este de Estados Unidos, y en los últimos 10 años ha subido entre 18 y 23 centímetros. Eso es mucho, y las mareas altas están inundando carreteras de forma habitual en muchas de las ciudades de la región. Si tenemos que construir una muralla en toda la costa Este, para aislar el mar, ¿Cuánto podría costar? El coste sería tan alto que quita la respiración. Si tenemos que mover nuestras ciudades hacia el interior de EEUU, bueno, eso también sería bastante caro. Y esta es sólo una de las implicaciones del cambio climático. Así, creo que este es un gran riesgo de largo plazo.

Sí creo que los riesgos geopolíticos son ahora muy severos, pero soy optimista, ya que no veo grandes cosas ocurriendo en Ucrania que cambien mucho la situación, asique es posible que se estanque en las líneas actuales. No creo que los conflictos que estamos viviendo vayan a ser mucho más explosivos de lo que han sido hasta ahora.

“Soy optimista con los riesgos geopolíticos; no creo que los conflictos vayan a empeorar frente a lo que ya hemos visto”

Es cierto que todavía hay riesgos en el sistema financiero estadounidense. Los bancos medianos, de los que algunos de ellos quebraron el año pasado, aunque tenemos medidas y buenas predicciones, y se habló mucho del porqué de la quiebra, la realidad es que todavía tienen problemas, debido a la crisis en el sector inmobiliario, y la ética del teletrabajo ha complicado mucho a las empresas de inmobiliario comercial poder hacer uso de todo el espacio que solían tener. Muchas de estas empresas inmobiliarias van a tener que refinanciarse, y los tipos de interés son ahora mucho más elevados. Si los tipos bajan, no será tan complicado, pero si se mantienen altos durante otros 6 meses o 12 meses es probable que esto se convierta en un problema grave.

Los bancos centrales han aumentado su peso en la economía mundial desde la Gran Crisis Financiera, por sus medidas de estímulo. Hay economistas que critican esto, y achacan a las políticas de los bancos centrales el aumento de la inflación que se ha producido. Esta era de la dominación de los bancos centrales sobre la economía, ¿es un riesgo en sí mismo?

No creo que la inflación haya sido un fenómeno causado por los bancos centrales, pero sí creo que los bancos centrales, su disposición e interés para mitigar los riesgos cuando estos aparecen, es probable que nos haga ser menos prudentes. Esto hace que sea más probable que los riesgos se materialicen. Los bancos centrales no pueden frenar las guerras, ni pueden subsidiarias. Los bancos centrales están tratando de contrarrestar la inflación… no causan inflación. Creo que la inflación se produce por un exceso de demanda, y en este caso, creo que, en parte, se ha generado por una oferta deficiente. La ruptura de las cadenas de suministro, Estados Unidos intentando no comprar demasiado de China, como lo hacía en el pasado y, en general, reducciones de la oferta. He estado hablando ahora mismo de lo que llamamos “riesgo de desaparición”, que es, la plausibilidad de que una empresa se quede sin negocio en una década. ¿Cómo se puede gestionar una empresa que tiene este futuro por delante? Y una respuesta es, reducir la oferta. Aquí tenemos cadenas de suministro que no están funcionando muy bien, con los precios de la energía encareciéndose. Yo creo que eso es porque las empresas de energías fósiles se están viendo a sí mismas como empresas con este “riesgo de desaparición”.

Subsidiar las energías renovables mientras se aumentan los impuestos para las energías fósiles, ¿nos va a forzar a vivir con una inflación más elevada en los próximos años frente al pasado?

Los impuestos a la energía sí aumentan los precios, y también los incrementa en un montón de otros bienes y servicios. Y desde luego, la razón detrás de ello es forzar que se compren menos de estos bienes que se imponen. Eso es lo que queremos que ocurra, es lo que debe ocurrir. Los precios no se van a encarecer tanto como uno podría esperar, porque el peso de estas energías renovables se reducirá, pero aumentará en cierta medida los precios. Por otro lado, subsidiar las renovables supone precios menos elevados, y la combinación de impuestos a las energías fósiles, con estos subsidios a las renovables, es una política muy atractiva desde ese punto de vista, y puede que no genere inflación. Hay razones teóricas que nos llevan a pensar que nos ayudará a descarbonizar la economía más rápido, y de una menor manera.

El BCE ha incluido los riesgos climáticos dentro de su estrategia de política monetaria, pero la Reserva Federal ha decidido lo contrario. ¿Cree que uno de los dos puede estar cometiendo un error?

La Fed ha dicho que no tienen un mandato para hacer esto, que no está dentro de su mandato, pero el BCE ha dicho que sí. No he visto las reglas exactas que ha podido presentar el BCE sobre esto, pero a mí me ha sorprendido que lo hayan hecho. No creo que la política monetaria sea una forma eficiente de enfrentarse al cambio climático. Creo que, si haces que sea más caro financiarse para las empresas de combustibles fósiles, que, en realidad es lo que haría el BCE, ¿ayudará esto a conseguir el objetivo de descarbonización que queremos? ¿No pedirán prestado en los mercados privados? No son sólo los bancos quienes están dando préstamos: también es el private equity, fondos de pensiones… todo tipo de fuentes de capital para estas empresas de energía. Pero, yo creo que, si el riesgo de desaparición es real, y está en su agenda, es de esperar que los tipos de interés para las empresas de combustibles fósiles sean más altos. Hay riesgo de que finalicen antes de que venza el bono, hay un peligro de impago más alto. Creo que esto va a ocurrir inevitablemente, y que los mercados de capitales lo van a hacer por sí mismos, sin necesidad de que los bancos centrales intervengan.

Para una empresa de combustibles fósiles que esté tratando de reconvertirse para alcanzar el objetivo de cero emisiones, ¿no es contraproducente para el esfuerzo contra el cambio climático ponerle piedras en el camino?

Yo creo que las empresas de combustibles fósiles no van a tener mucho éxito en el proceso de convertirse en “verdes”. Hacer agujeros en el suelo, en la cuenca pérmica, o hacer fracking para sacar energías fósiles, hacer oleoductos… etc., es diferente a hacer una red eléctrica, poner paneles solares… hacer turbinas eólicas en el mar, etc. No sé si las empresas de combustibles fósiles van a tener una ventaja competitiva especial a la hora de hacer energías renovables. Y es posible que sea mejor para ellos intentar averiguar cómo desmantelar sus negocios de combustibles fósiles de la forma más eficiente, y quizá crear nuevas empresas que puedan vender en el mercado privado. Creo que si una empresa de combustibles fósiles lanza una empresa subsidiaria verde, esta va a crecer mejor en los mercados de capitales si es independiente, que si es subsidiaria de una empresa de combustibles fósiles. Así, no veo que estas empresas vayan a llegar a convertirse en verdes. Lo pueden conseguir, sí, pero creo que es una manera más cara de generar energía verde, frente a una posible venta.

“Las empresas de combustibles fósiles que quieren ser ‘verdes’ lo harán mejor si trocean su negocio y crean distintas subsidiarias”

Recuerdo un buen artículo que me envió un hombre que trabajaba para una de las empresas de cigarrillos, que también estaba enfrentándose al riesgo de terminación. Ellos decidieron diversificar: compraron empresas de entretenimiento, empresas de comunicación, medios… y, eventualmente, una firma de capital privado llegó, hizo una oferta, dividió la empresa en trozos, y estos trozos terminaron siendo más valiosos que la empresa en su conjunto, porque no tenían nada que ver entre sí. Creo que esto es lo que ocurrió con estas empresas de energías fósiles: la parte fósil, salvo que tengan alguna ventaja competitiva en el proceso de convertirse en verdes, no lo va a hacer. La pregunta que nos podemos plantear es si puede haber ventajas competitivas en este proceso. He leído sobre Eni en Italia que van a utilizar sus pozos de petróleo para guardar carbono. Van a usar los oleoductos para transportar el carbono hacia los pozos de petróleo. Bien. No sé si habrá mucha rentabilidad, o muchas pérdidas en esto, pero es un ejemplo de una posible ventaja competitiva, para una empresa que ya posee esta propiedad.

Nassim Taleb definió el concepto de los ‘cisnes negros’, riesgos que son muy difíciles de predecir, casi imposibles. ¿Cree que son estos eventos los que generan las crisis más importantes, como la Gran Crisis Financiera de 2008 o el Brexit?

Nosotros estudiamos los riesgos con ese acercamiento. Tenemos una forma de buscar, estadísticamente, qué precios de activos se mueven más de lo que se esperaba por la volatilidad. Predecimos la volatilidad todos los días, y en algunos momentos, el precio del activo se mueve mucho más de lo que podías esperar. Cuando eso ocurre en distintos países en el mismo momento, o en distintas clases de activos en el mismo día, creo que eso es un ejemplo de un evento geopolítico. Es posible que no sea un evento estrictamente político, ya que también puede ser un evento médico, por ejemplo, pero, ciertamente, es un evento importante en términos geográficos. El Brexit es un buen ejemplo, pero la pandemia también lo ejemplifica bien. Estas cosas son impredecibles, tienen un impacto muy fuerte y, ¿Cómo puedes protegerte de estos riesgos? Una manera de hacerlo es tener suficiente capital, para evitar entrar en quiebra en ese momento. Otra manera, como inversor, es mirar cómo ha sido el impacto en los distintos lugares, y quizá hay algunas regiones o algunos países que están menos expuestos a ellos que otros. China, por ejemplo, no está en el mismo cronograma que el resto, y es probable que no se vea igual de afectado que el resto con este tipo de eventos… Es un ejemplo, no estoy seguro de que justo esto sea estrictamente así. Pero imaginemos que fuese así: puedes reducir el impacto de tu cartera, añadiendo más China si percibes que se ve menos afectada que el resto por un evento de este tipo.

Con los avances tecnológicos que se esperan para el futuro, como los ordenadores cuánticos, y el trabajo que hace gente como usted para tratar de entender e identificar mejor los riesgos, ¿Cree que seremos capaces de, casi extinguir las grandes crisis que llegan por eventos inesperados?

No, no lo creo. El futuro será siempre incierto.

¿Puede recomendar un libro que haya leído recientemente y le haya gustado mucho?

La biografía de Albert Einstein escrita por Walter Isaacson. Él tuvo una intuición magnífica que funcionó durante la primera mitad de su vida, y durante la segunda mitad, su intuición no fue tan buena. Sin embargo, sí lo fue su intuición política. Fue capaz de anticipar muchas de las cuestiones políticas que iban sucediendo. Lo he disfrutado mucho.

Fuente: Revista El Economista 

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