Ricardo ‘Bocha’ Armendáriz: “Grande Barcelona”

Así con mayúsculas el título porque el ídolo dio cátedra de buen fútbol en el estadio Nilton Santos cuna de Garrincha, Didi, Gerson y Jairsinho entre otros. Durante mi vida he visto muchísimo fútbol y nunca observé un equipo ecuatoriano que juegue tan bien de visitante y sobre todo en tierras brasileñas en donde es muy difícil vencer.

Fue una demostración acabada de fútbol moderno, daba la impresión que Barcelona era el local. La presión fue constante y tras la recuperación del balón venía una sinfonía de toques y transiciones que desarbolaban el esquema defensivo de Botafogo. Su técnico miraba absorto como Barcelona lo superaba en todos los sectores del campo, el elenco brasileño nunca tuvo una respuesta adecuada para frenar el despliegue del equipo amarillo.

En el plano físico la respuesta del equipo fue admirable, en la parte estratégica Guillermo Almada le dio una lección gratis al hijo de Jair Fhilo Ventura con una presión feroz en cada sector del terreno de juego, técnicamente lució mejor el equipo torero, tras la recuperación del balón venia una activación de circuitos en mitad de cancha que desorientaba a los brasileños, alternó sabiamente la posesión de balón con las transiciones violentas y precisas que causaron serios estragos en la retaguardia del fogao.

Y en la parte volitiva el equipo amarillo superó con largueza a los cariocas, su voluntad de vencer fue inclaudicable, del primero al último minuto. Lo que nos emocionó fue la forma como Barcelona ganó el partido, hay victorias conseguidas mediante la ejecución de un buen contraataque y luego a defender a ultranza el golcito conseguido, esta vez no ocurrió aquello sino que vimos la ejecución casi perfecta de un plan de juego ideado por Almada y llevado a cabo de excelente manera por los integrantes del ídolo. La superioridad fue aplastante y demostró el progreso de un equipo que está diseñado para jugar igual de local o de visitante.

No quiero ponderar el rendimiento individual de cada jugador porque el equipo jugó como un reloj de perfección suiza. Resaltar una sola jugada que marca el compromiso de cada jugador por su divisa; promediando la primera etapa la defensa queda pagando y arranca solo un jugador brasileño con grandes posibilidades de gol, nadie se imaginaba que Tito Valencia había intuido el error defensivo y recorriendo más de cincuenta metros se barrió y le arrebató el esférico al delantero que se aprestaba a anotar.

Esta jugada retrata de cuerpo entero el compromiso que han adquirido los jugadores amarillos con su entrenador. Almada es el causante que Barcelona juegue tan bien y como es un técnico ambicioso va por más, los rivales serán más difíciles pero si sigue jugando con esa calidad y entereza no nos extrañaría verlo peleando por conquistar la Copa Libertadores de América.

Esta victoria fue el mejor regalo de los jugadores y Almada hacia la institución que cumplió sus noventa y dos años.

 

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