Redes sociales condicionan la forma como miramos el mundo

La joven cineasta Claudia Barral propone una reflexión sobre cómo las redes sociales y el empeño por lograr la aprobación de los demás condicionan nuestras decisiones. Lo hace a través de un singular experimento audiovisual en el que se pregunta si, a la hora de compartir contenido en nuestros perfiles, somos fieles a nosotros mismos o si la influencia de los demás y conseguir más ‘likes’ nos condiciona demasiado.

El ser humano toma cada día unas 35 mil decisiones, según los datos del estudio ‘Brain Drain: The Mere Presence of One’s Own Smartphone Reduces Available Cognitive Capacity’ realizado por la Universidad de Texas. Y de ellas, dice el análisis. tan solo un centenar se definen de forma plenamente consciente.

Pero en la era de Internet, en la que todos estamos interconectados, incluso esas decisiones en las que ejercemos nuestro poder de determinación, las redes sociales condicionan de forma decisiva la forma en la que miramos el mundo y, por tanto, nuestros juicios de valor a la hora de decidir.

Esta es la base a partir de la que Clauda Barral, ganadora del premio al mejor cortometraje en el Festival de Cine Español Emergente con su pieza ‘Placeres’, realiza un experimento social para determinar la influencia que los demás tienen en nuestras publicaciones. Una iniciativa con la que, de la mano de Pepsi MAX, busca animar a las personas a decidir por sí mismas, a ser originales y tomar su propio camino para salirse de la norma y apagar ese ‘piloto automático’.

La cineasta coloca a varios individuos frente a un mural de fotos tremendamente similares que han sido compartidas en redes sociales por usuarios dispares de muy diversos lugares. Después, los sujetos del experimento deben colocar sus propias imágenes, las que ellos ya han compartido en el pasado a través de sus redes sociales, en alguno de los bloques ya existentes en el mural.

Y cuando los participantes en este experimento comparan su contenido con el de resto de personas, el resultado es que, en la mayoría de los casos, cuando creemos ser originales… en realidad no lo somos tanto.

“Esto provoca una combinación de sorpresa y también una confirmación de algo que ya creía. El poder que ejercen las redes sociales en la manera en la que miramos el mundo”, afirma Barral que señala que esto es algo que “no es negativo en sí”, sino que a partir de esta idea pretende “animar a sacar esas fotos que son diferentes y tenemos guardadas”.

“Todos poseemos una mirada y una forma de ver las cosas. Solo hay que sacarla”, sentencia la cineasta que reflexiona sobre cómo, en una era en la que la capacidad de elegir y decidir entre diferentes opciones parece mayor que nunca, en las redes sociales prima dejarse llevar y seguir las modas para conseguir encajar más fácilmente y lograr el ansiado ‘like’.

“LA CLAVE ES TRASLADAR AQUELLO QUE TE MUEVE”

“Creo que a través de diferentes plataformas podemos inspirarnos y ser inspiradores para otros. Al igual que ejerzo día a día en mi trabajo, la clave es trasladar aquello que te mueve, aquello que te genera sentimientos. Esa transparencia y sensibilidad que trasladaremos a otros”, señala la cineasta.

Este experimento social surge a raíz del estudio de Pepsi MAX ‘Somos lo que elegimos’, elaborado por NetQuest en septiembre y que se enmarca dentro de la campaña ‘Mójate y elige lo mejor’. El estudio contó con la participación de más de 2.000 ciudadanos residentes en España con edades comprendidas entre los 16 y los 55 años y explora si el contenido publicado en redes sociales es original o influye demasiado la búsqueda de ‘likes’.

Así, los datos del estudio señalan que solo un 17% afirma que los ‘likes’ son importantes frente a un 83% que no los ve tan relevantes, aunque, eso sí, el mayor porcentaje de quienes sí le otorgan trascendencia está entre los más jóvenes; en el rango de edad entre 16 y 35 los ‘likes’ son importantes para el 21% de los encuestados.

Ese desapego puede tener que ver con el hecho de que no se interpreta esta interacción como sincera. Son precisamente esos mismos jóvenes quienes desconfían en mayor medida de su honestidad: casi 7 de cada 10 menores de 35 opinan que no son sinceros, una proporción que baja hasta la mitad, 5 de cada 10, cuando se trata de usuarios mayores de 35.

Además, hasta el 40 por ciento de los menores de 35 años confiesan que publican en redes contenido que saben que va a gustar a sus seguidores para obtener así más ‘likes’. Esta fiebre por conseguir el ‘Me gusta’ en redes baja ligeramente según avanza la edad, ya que el estudio señala que desciende hasta el 30 por ciento cuando se trata de personas mayores de 35 años.

Fuente: Excélsor con autorización de Europa Press.

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