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Proyectos de departamentos y oficinas apuntan a flexibilizar la forma de financiar

Desde hace tres meses las primeras familias comenzaron a ocupar los departamentos del Unique. El edificio de 24 pisos, cuya fachada en gran parte está cubierta de vidrio, es el más alto de la capital ecuatoriana con sus 100 metros.

Ubicado en el corazón del Quito moderno, frente al parque La Carolina, el Unique lleva el sello del reconocido arquitecto Carlos Zapata y es uno de los proyectos que logró entregar en esta pandemia la firma Uribe Schwarzkopf.

Esta empresa familiar dedicada al diseño y la arquitectura es una de las que está liderando el desarrollo inmobiliario capitalino con una serie de proyectos verticales que están en marcha, como el Iqon, un edificio que pasará en altura al Unique y será el más alto con 32 pisos y 135,15 metros. Estará listo a fines de este año.

Otros en venta y construcción son el Epiq, Qanvas y Aquarela, un complejo de nueve edificaciones con formas de montañas que parecen acoplarse al entorno de Cumbayá y cuyo desarrollo hasta el 2025 demandará $ 160 millones.

Joseph Schwarzkopf, gerente de la compañía, señala que a pesar de los duros momentos que generó la pandemia para el sector los proyectos se mantienen activos.

La construcción ha seguido su curso con apoyo de la banca. Schwarzkopf dice que si bien hay clientes que han pedido aplazar pagos o refinanciación, pocos son los que han desistido. Esto porque existe una necesidad de vivienda en el país y está latente la intención de compra.

Schwarzkopf asegura que en este escenario toca ser innovador. “Si la gente tiene una intención de compra, pero financieramente está en una peor posición que antes hay que entender cómo la venta que se hace se encaja a lo que puede pagar el cliente”, dice.

Con esa premisa, por ejemplo, ellos han sacado programas de cuotas progresivas en las que el cliente va pagando de menos a más. Además crearon un seguro de desempleo, que cubre seis meses de la cuota en caso de que un cliente pierda el empleo. Si fallece, el seguro le paga el inmueble.

En términos interanuales, la construcción decreció en 12,7%. En el segundo trimestre del 2020, el sector financiero privado y el popular y solidario otorgaron 838 operaciones en el segmento inmobiliario, lo que significó el 77,5% menos que el segundo trimestre de 2019, cuando se concedieron 3.721 operaciones de crédito, según el Banco Central.

El sector de la construcción facturaba 350 millones de dólares al mes. A finales de año, en diciembre facturaron 240 millones, aproximadamente, según el colectivo Constructores Positivos. Los meses más difíciles fueron al inicio de la pandemia, se perdieron 75.000 empleos, aproximadamente.

Schwarzkopf ve con optimismo una recuperación frente al 2020, aunque no a niveles del 2019. Tal vez esto se vea en el 2022, estima.

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