Powell apunta a moderar las subidas de tipos ya en diciembre, aunque “queda camino por recorrer” en la inflación

El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ha dado el paso que esperaban los mercados para alejarse del tono ‘hawkish’. En un discurso en la Brookings Institution, Powell ha asegurado que “tiene sentido frenar el ritmo de las subidas de tipos” en la reunión de diciembre, apuntando a la subida de 50 puntos básicos por la que ya apostaban las bolsas.

El presidente del banco central ha dejado claro que el mes de buenos datos de inflación no es suficiente para ser optimistas, y cree que “harán falta muchas más pruebas para considerar que la inflación está bajando“, ante el peligro de que los datos del próximo mes sorprendan de forma negativa. Pero eso no quita que ya haya señales optimistas. “Esperamos, si sigue la tendencia, que el precio de los bienes ejerza presión a la baja” sobre el indicador general “en los próximos meses”, un giro de 180 grados respecto a las subidas de precios acumuladas desde el inicio de la pandemia.

Aun así, Powell insistió en que la pregunta a resolver ahora es cuándo se alcanzará el pico de los tipos de interés, que serán “más altos de lo que se esperaba en la última proyección” de la Fed en agosto. Y dejó claro que “el crecimiento deberá mantenerse en un nivel bajo durante un tiempo para recuperar la estabilidad” en los precios.

Estas declaraciones se producen después de una semana cargada para los mercados por las declaraciones de otros miembros de la Reserva Federal. En concreto los halcones son los que más se han hecho notar en sus intervenciones anunciando que la moderación de los tipos no era tan obvia como presumía el mercado.

 En primer lugar, tanto John Willian, presidente de la Reserva Federal de Nueva York, como James Bullard, de San Luís, sacaron a relucir su tono más hawkish alertando de que la inflación sigue siendo alta y no es momento de bajar el ritmo de las alzas de tipos. Loretta Mester, de la Fed de Cleveland, Neil Kashkari, de Minneapolis y Christopher Waller, miembros de la junta, también reconocían que hace falta una evidencia más sólida del retroceso de la inflación que los últimos datos.

Sin embargo, este no era un sentimiento compartido por toda la institución, de hecho, el camino a seguir a partir de ahora ha abierto un fuerte debate entre sus distintos miembros. Mary Daley, presidenta de San Francisco, reconocía que ahora viene una fase diferente “y mucho más difícil” para la Fed. El mismo sentimiento lo compartía la vicepresidenta Lael Brainard y la presidenta de la Fed de Boston, Susan Collins. Esta última opinaba que “a medida que siga el aumento los tipos, crecen las preocupaciones sobre si estamos subiéndolos demasiado”.

Datos optimistas

Los últimos datos de la inflación en EEUU han mostrado una bajada desde el 8,2% al 7,7%, con el subyacente retrocediendo tres décimas. Se trata de la lectura más baja desde febrero de este año y la primera vez cae por debajo del 8% desde el mes de marzo.  Un respiro muy importante para una economía ahogada por la oleada inflacionaria.

Ahora todo queda pendiente de la próxima reunión de la FOMC entre los días 13 y 14. Esta será clave pues los mercados han puesto sus esperanzas en una relajación en la subida de tipos de interés dados los buenos datos macro. Según las últimas actas de la última reunión del 1 y 2 de noviembre, una mayoría consideró que “una desaceleración en el ritmo de aumento pronto sería apropiado”. La institución monetaria ha acostumbrado al mercado a fuertes alzas de 75 puntos básicos por reunión y Wall Street espera que el próximo mes ya rebajen estas a los 50 puntos básicos.

Fuente: Revista El Economista

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