Secretaría General de la Asamblea, sin cabeza

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RESPONSABILIDAD. El secretario general debe estar pendiente de todo lo que ocurre en el Pleno.

Nadie presta atención; en los parlantes se escucha una lectura, aparentemente interminable. La voz del secretario general de la Asamblea Nacional corre, aunque no haya oídos. Está sentado en la parte frontal del salón plenario, desde donde ve a todos los legisladores, aunque pocos le ven, y en frente del presidente para atender cualquier solicitud.

El secretario general pasa, en ocasiones, desapercibido y poco se le ve por los pasillos. Sus funciones parecerían limitarse a leer un informe, constatar el quórum y tomar votación. Sin embargo, su trabajo es crucial para el funcionamiento de la primera Función del Estado.

Da fe de las decisiones de los asambleístas, certifica que las leyes aprobadas cumplen los requisitos normativos ( las leyes llevan su firma). Es el custodio de los documentos y de la memoria histórica del Parlamento.

Quienes pasaron por ese sillón aseguran que ese cargo técnico es complejo, sin horario. Debe sujetarse a rajatabla a la Constitución y a la Ley Orgánica de la Función Legislativa, aun cuando sus 137 jefes (los asambleístas) pidieran lo contrario.

¿Quiénes son?

El secretario y el prosecretario son electos por el Pleno, con la mayoría absoluta de los votos, por el periodo de dos años, tal como el presidente y vicepresidente. Usualmente, se les posesiona el mismo día. Tienen que ser abogados y pueden ser reelegidos indefinidamente.

Desde que se creó la Asamblea -primero la Constituyente, después la de transición y la actual-, cuatro personas han sido electos secretarios generales y cinco, prosecretarios.

Únicamente durante la presidencia de César Litardo, desde el 14 de mayo de 2019, el Pleno no ha votado por el binomio, por lo que el Consejo de Administración Legislativa (CAL) ha nombrado tres prosecretarios temporales para asumir esas funciones.

La Ley Orgánica de la Función Legislativa le da 15 responsabilidades específicas y una décimosexta, que consiste en cumplir las “demás tareas” que le asigne el presidente de la Asamblea, el CAL o el Pleno.

¿Qué hace? Participa en el Pleno, constata el quórum, lleva el registro de retrasos y faltas, certifica las decisiones del CAL y la Asamblea, se responsabiliza de las actas y del manejo del archivo y biblioteca, recibe mociones, coordina el trabajo con las secretarías de las comisiones, lleva la correspondencia de la Asamblea, coordina la movilización de los asambleístas, resuelve dudas sobre vacíos legales…

Importancia

Durante los últimos meses, la necesidad de fortalecer la Secretaría General ha sido evidenciada tras varios errores en leyes, no necesariamente de quienes ocupaban ese cargo. El Código Orgánico Integral Penal (COIP) fue aprobado con una disposición transitoria que no regula nada y la Ley Orgánica de Simplicidad y Progresividad Tributaria ingresó al Registro Oficial sin cumplir los plazos legales ante una votación incompleta del veto del Ejecutivo.

Libia Rivas, la primera mujer en ocupar ese cargo, recuerda cómo se requería de meticulosidad extrema, dedicación y análisis, no podía pasar nada por alto, porque “el secretario forma parte de todo el procedimiento legislativo y fiscalizador, le da institucionalidad a la Asamblea y es garante del proceso”.

El nuevo prosecretario temporal es Javier Rubio, quien ya ocupó ese cargo en el Congreso Nacional. Una de las primeras disposiciones que le dio Litardo, según confirmó a La Hora, es tener más control de los textos y hacer cotejamientos, para que el margen de error sea mínimo.

Además, mejorar la coordinación con las comisiones e ingresar al proceso de revisión de los documentos y optimizar procedimientos.

Sin embargo, queda pendiente la elección del secretario definitivo, que para asambleístas como Cristina Reyes (PSC) y el primer vicepresidente César Solórzano (PSP) es urgente. Litardo estudia nombres para mocionarlos en las próximas semanas cuando disponga la reinstalación de la sesión 594.

Fuente: La Hora