A paso lento se busca una solución para el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social

Como una “bomba de tiempo” y un “sistema inviable” se califica al sistema de seguridad social del Ecuador. La sostenibilidad del IESS, una entidad que tiene 3,6 millones de usuarios directos (3,1 millones activos y 555000 pasivos), es un problema que data de varias décadas y que se considera de muy difícil solución.

Desde el Gobierno, así como desde la Asamblea y sectores sociales, se buscan las soluciones por cuerdas separadas. Hasta ahora, sin resultados.

Basta mencionar que solo desde 2018 en la Asamblea se han presentado, por parte de 20 asambleístas, 17 leyes reformatorias a la Ley de Seguridad Social. De estas, tres están para discusión de primer debate.

La asambleísta Cristina Reyes (PSC) reconoce que desde la Asamblea se avanza a paso lento. Ella asegura que el IESS es una bomba de tiempo, tras el desfalco del anterior Gobierno, el empapelamiento del Biess con $10 000 millones en bonos, malas inversiones como las de Toachi-Pilatón y corrupción en el actual Gobierno. Por ello dice que hay proyectos de ley para evitar que el presidente de la República nombre a dedo a quien tomará las decisiones administrativas del ente. Otra reforma busca prohibir que el IESS le siga prestando al Gobierno. Sin embargo, no hay consensos, y las autoridades del IESS ni siquiera acuden a los llamados, comenta.

Entre tanto ya han pasado siete meses desde el lanzamiento del Acuerdo Nacional por la Seguridad Social, y aún no se conocen resultados. Andrés Campaña, director del IESS de Pichincha, asegura que tras el lanzamiento se hizo un recorrido por 19 provincias en el que participaron 20 000 personas. Ahora viene la segunda etapa que es de conformación de mesas técnicas, para analizar 150 propuestas recogidas, con la ayuda de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).