Política

Los cuatro protegidos por México:¿legisladores o exlegisladores?

El vacío les obliga a elucubrar salidas. En la Asamblea Nacional (AN) seguían ayer metiéndole cabeza al procedimiento a seguir con los cuatro asambleístas correístas que no acuden desde hace tres meses a trabajar y desde el jueves se autoexiliaron en Ciudad de México, lo que prolongará su ausencia.

Las ideas comenzaron a fluir. El asambleísta por el movimiento Ahora, Fabricio Villamar, ingresó ayer una solicitud para que el Consejo de Administración Legislativa (CAL) convoque al pleno del organismo para tratar una resolución que contenga un único punto: el abandono del cargo de los asambleístas Gabriela Rivadeneira, Soledad Buendía, Carlos Viteri y Luis Molina.

Para el legislador, hay causales suficientes para esto: “Existe una voluntad expresa de estos asambleístas de dejar su cargo. Porque parte de los requisitos que el asilo exige es evitar hablar de política, por lo que en la práctica, voluntariamente, han dejado de ser legisladores”, dijo Villamar.

El procedimiento suena simple salvo por un detalle: en la Ley Orgánica de la Función Legislativa no existe la figura del abandono del cargo y es ahí justamente en donde radica el vacío que tiene entrampada en este momento a la Asamblea.

Pero el CAL podría resolver este dilema de una forma aún más sencilla. El vicepresidente de esta instancia legislativa, Patricio Donoso, manifestó ayer que así como el Consejo de Administración Legislativa hizo una pequeña modificación a un artículo del reglamento para principalizar a los alternos mientras los correístas se refugiaban en la Embajada de México en Quito, “hoy tenemos que hacer lo mismo, pero de forma definitiva y no hace falta que pase por el pleno de la Asamblea”, anunció Donoso.

Lo que no queda claro es si esta principalización de los alternos, significaría que los cuatro exiliados perderán beneficios como la inmunidad parlamentaria y no sería necesario un pronunciamiento de la Asamblea ante eventuales procesos en su contra. Ese tema deberá ser analizado a profundidad por el CAL, que prevé reunirse la semana entrante.

LOS PROTAGONISTAS

Gabriela Rivadeneira: La primera en ingresar a la Embajada. La expresidenta de la Asamblea y actual legisladora del bloque de la denominada revolución ciudadana fue la primera en ingresar a la Embajada de México en Quito cuando las protestas de octubre alcanzaron su punto más violento.

Carlos Viteri: Más de una década junto al correísmo. Es kiwcha de Sarayacu (Pastaza). Se unió al gobierno del expresidente Rafael Correa en 2009 y de ahí en adelante escaló posiciones en el régimen hasta ser asambleísta de Alianza PAIS, hasta la ruptura con el régimen de Lenín Moreno.

Soledad Buendía: Sin motivo aparente para solicitar asilo. Pese a no tener ningún proceso en su contra, al igual que sus demás copartidarios, Buendía optó por pedir asilo en la Embajada mexicana. Ingresó a la sede diplomática junto a su esposo, Edwin Jarrín, quien fue parte del Consejo de Participación.

Luis Molina: Alterno y defensor de un exmandatario. Más que como asambleísta, Molina es conocido como abogado del expresidente Correa en algunos de los procesos legales que se llevan en su contra. Es alterno de la asambleísta Mónica Alemán y su refugio resultó, para algunos, sorpresivo. (Expreso)

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