Fiscalía investiga varios delitos en torno a las protestas

El Ministerio de Salud Pública se sumó ayer a los denunciantes por supuestas afectaciones en los once días de protestas.

La ministra Catalina Andramuño acudió a la Fiscalía provincial de Pichincha, en Quito, para solicitar que se investigue el presunto delito de obstaculización de tareas sanitarias y humanitarias.

“No es posible que durante las movilizaciones las ambulancias fueron impedidas el paso, las ambulancias fueron agredidas”, reprochó la funcionaria.

E informó que 35 ambulancias del Ministerio registran daños que están siendo valorados en talleres. Precisó que algunas fueron apedreadas.

Y enfatizó que “lo grave” no era dicha agresión, sino la obstaculización para que los vehículos puedan trasladar a los pacientes que necesitaban atención médica.

“Nos retrasaron para poder atender de manera oportuna; en la salud los segundos cuentan”, insistió la ministra.

“Ni en la peor de las guerras ha sucedido algo así”, dijo Andramuño, al tiempo de aclarar que los hospitales de la cartera de Estado no sufrieron daños.

“Nosotros estamos denunciando para que sea la Fiscalía quien investigue a los responsables de estos actos”, dijo la funcionaria en los exteriores de la institución en Quito.

La Fiscalía deberá investigar una serie de delitos presuntamente cometidos durante los once días de protestas.

El más grave es el de terrorismo, por los años de privación de libertad para el infractor, que pueden ir de 10 a 13 años.

Sin embargo, el experto en derecho penal Julio César Cueva anota que la pena podría aumentar si la justicia determina agravantes en la conducta del procesado.

“Los delitos no se pueden imputar de forma grupal sino individualmente”, precisa él.

Además, el jurista remarca que el hecho de que se investigue un posible delito de terrorismo refleja “que esto no fue un paro”, donde suelen sancionarse conductas como paralización de servicios públicos y destrucción a la propiedad.

“Que la Fiscalía esté procesando a gente por delitos gravísimos como terrorismo y rebelión le dice a usted que esto no era un paro. Pudo haber iniciado como un paro, pero hubo gente atrás a la espera de cometer conductas mucho más graves”, aseveró Cueva, docente universitario. (I)

Fuente: El Universo