Planteles en Guayaquil alistan también sus planes en caso de un probable retorno a clases presenciales, tras fin del estado de excepción

Evitar el saludo físico, no compartir objetos entre compañeros o docentes, mantener un aforo máximo de doce personas en las aulas con el debido distanciamiento físico, además del uso obligatorio de mascarilla son parte de los protocolos que se implementarían en caso de un eventual retorno progresivo y voluntario a clases presenciales de los alumnos de Copol, ubicado en el norte de Guayaquil.

Dicho proceso está en pausa actualmente, al igual que en el resto de planteles fiscales, municipales y particulares. Sin embargo, a partir del fin del estado de excepción, este 20 de mayo, se podría agilizar el plan dependiendo de la evolución de la pandemia de COVID-19, según las autoridades educativas nacionales.

El fin del estado de excepción focalizado en 16 provincias del país, incluyendo Guayas y Pichincha, motivaría “acelerar” el análisis del plan de retorno progresivo y voluntario de los alumnos a las aulas de clases, señaló esta semana la ministra de Educación, Monserrat Creamer, al aclarar que sería de manera semipresencial, con alternancia y de manera voluntaria.

“Lo habíamos empezado desde finales de agosto con énfasis en las áreas rurales, pero creo ya que los niños, jóvenes y familias claman por ese retorno”, acotó en una entrevista sobre los planes ejecutados el año pasado.

La ministra dijo que se avanza en el plan de vacunación de docentes, que ya cubre más del 77% con la primera dosis hasta el 10 de mayo pasado. Con esto, según ella, se garantiza más seguridad a las familias para viabilizar el retorno a las aulas.

De agosto a diciembre hubo 10.000 niños asistiendo con alternancias, con los respectivos cuidados sanitarios y capacitaciones a docentes y familias, mientras en una segunda fase se sumaron 18.000 niños hasta este último estado de excepción. “No hubo ni un solo niño con contagio, hubo dos casos, tres casos de docentes que dieron COVID positivo e inmediatamente se dio el aislamiento respectivo, como también hubo dos familiares que tuvieron COVID positivo y se produjo el aislamiento en las aulas en que estaban sus hijos”, resaltó.

En el caso de la Costa, Creamer dijo que toda escuela fiscal o particular debía presentar su plan de continuidad educativa de manera obligatoria. Por ahora, ya el 90% lo ha hecho, estableciendo los protocolos de autocuidado, número de docentes y alumnos que asistirán y la infraestructura con la que cuentan. Dependiendo de la situación de la pandemia, este año se prevé aplicar tres modalidades: semipresencial, abierta y educación en casa (homeschooling).

En el área rural todas las escuelas desean volver; y en las áreas urbanas, probablemente un 30% de unidades educativas, sobre todo las que garantizan la movilidad de sus estudiantes, que es un “factor que complica todavía en el área urbana”, detalló Creamer.

Justamente en el área urbana de Guayaquil, directivos de planteles dicen ya tener listos los protocolos, aunque son cautos al referir que todo dependerá de las decisiones del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional, Ministerio de Salud y Ministerio de Educación, ante la actualidad de la pandemia, y además consideran fundamental el avance del proceso de vacunación.

Pedro Tamayo, director corporativo de Comunicaciones y Marketing de la Academia Naval Guayaquil, contó que ante un eventual retorno a las aulas de clases ya están preparados; caso contrario, seguirán en el modo virtual hasta que se den las condiciones necesarias. Hasta tanto, siguen con las adecuaciones en infraestructura en sus edificios del plantel, normas de bioseguridad y la capacitación a docentes para que den clases mixtas, optativas y flexibles.

Por ejemplo, la institución ha ampliado sus salas para recibir a estudiantes con el respectivo distanciamiento social, mejor ventilación, medidas de desinfección y la capacitación a docentes en el uso de plataformas virtuales. “Y si no, seguiremos en la virtualidad hasta que se den las condiciones”.

“Si entramos a la semipresencialidad, nos obliga a nosotros a tener ciertas clases de manera presencial; pero las mismas, si el alumno no viene, tenemos que dictarlas de manera virtual… No podemos discriminar al que viene del que no viene”, explica sobre el plan progresivo de retorno a las aulas, que sería de manera escalonada, por niveles.

En este plantel, explica Tamayo, la asistencia presencial sería por niveles, cada día, y progresivamente, con una jornada a la semana presencial y el resto de días siguen las clases virtuales por las plataformas ya usadas en el plantel; aquello podría variar dependiendo de la evolución de la situación epidemiológica. Alrededor del 55% prefería la virtualidad y el resto el modo semipresencial a fines del año pasado, aunque, según el director, ahora sería menor ante las nuevas circunstancias.

“Cuando estén las condiciones dadas aplicaremos la semipresencialidad. Es triste ver un colegio vacío; más que eso, entendemos que la capacidad o la experiencia social del chico es muy importante para el aprendizaje, cosa que se ha perdido, hemos ganado otras cosas, la virtualidad también nos ha ganado muy buenas cosas, pero ese tema social, afectivo, esa interacción entre los chicos no es la misma. Nosotros sí esperamos una semipresencialidad, pero, repito, eso no va a depender de lo que queramos o no, sino cuando estén las condiciones, cuando tengamos un cierto tipo de seguridad para hacerlo (decisiones del COE)”, señaló sobre el asunto.

De su parte, Rodolfo Chang, rector de Copol, señaló que ellos pondrían en práctica dos fases en su plan de retorno progresivo y voluntario. En la primera etapa, en paralelo a las clases virtuales, los alumnos asistirían una vez por semana para actividades presenciales, tipo talleres o laboratorios de física, química, informática, robótica, arte y actividades didácticas para los niños menores; y en un siguiente paso, asistencia a clases en las aulas con asistencia voluntaria al colegio de dos ocasiones inicialmente, por niveles, para evitar aglomeraciones.

Asimismo, el rector aclaró que en encuestas pasadas se ha mantenido un número bajo de padres (menor al 10%) que han mostrado su deseo de retorno semipresencial, y agregó que probablemente los resultados muestren una cifra menor por la actual situación sanitaria.

De igual manera, en la sede de Copol los espacios están señalados con el distanciamiento, aforos reducidos en los lugares de trabajo, en los lavabos se procura la distancia con la clausura de ciertos puestos, además de otras normas socializadas a la comunidad educativa.

Chang resalta que en el caso de Copol se han logrado adaptar a las herramientas tecnológicas; tres de las cuatro (Moodle, Office 365 y otra de comunicación entre padres, docentes y maestros) ya las venían usando desde hace anteriores períodos lectivos.

A estas se sumó la incorporación de Zoom, plataforma de videoconferencia destinada para las clases. “Nos ha resultado bien: el niño que tenía que aprender a leer, aprendió a leer; el que tenía que aprender a escribir, aprendió a escribir. Los resultados de bachillerato internacional han sido excelentes. Hemos ganado olimpiadas de física, química y matemáticas. Es decir, no es que ha sido un año desperdiciado, ha sido aprovechado igual, las destrezas se han desarrollado gracias a las destrezas que ya teníamos”, destacó.

No obstante, considera que en áreas rurales probablemente sí sea urgente el retorno a las aulas por las herramientas y los recursos que se dispongan en esas zonas.

Inmunización del personal

Mientras tanto, estos dos planteles son parte del proceso de inmunización que lleva adelante el Ministerio de Salud.

Alrededor de 70 docentes de la sede de la Academia Naval Guayaquil fueron convocados para la vacunación el último martes. Ellos son parte de 110 profesores que colaboran en la institución, aunque se espera aún el llamado del resto del grupo, además del personal administrativo.

En el caso de Copol ya se ha inoculado con la primera dosis a más del 95% de docentes (el resto no pudo por diversos motivos). Eso, según Chang, brinda más seguridad y calma, aunque aclara que se mantienen fomentando la cultura de mantener las medidas de bioseguridad para evitar complicaciones con el virus.

Cifras de vacunación

Hasta el inicio de la semana anterior, unos 170.000 docentes de 215.000 del país ya habían recibido la primera dosis de la vacuna contra el COVID-19. Esa cifra llega a representar alrededor del 85% de avance en el universo de posibles vacunables, ya que del 100% hay un 10% que por ahora no puede ni desea ser inoculado, según el Ministerio.

Riesgo de abandono

Hay un 2% de estudiantes a nivel nacional en riesgo de abandono escolar, de acuerdo a la presentación del portafolio escolar; además, los docentes presentan reportes de teletrabajo (cuántos estudiantes tienen contacto con el profesor) y sus evaluaciones del año escolar anterior, según la ministra Creamer. (I)

Fuente: El Universo

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