Petroecuador, el botín perfecto para las mafias de cuello blanco

Con fecha 14 de abril, el gerente de Petroecuador, Francisco Maldonado Albán, envió un comunicado a la fiscal general, Diana Salazar, en el que le expresó toda la colaboración de la estatal petrolera en las investigaciones que se realicen para esclarecer cualquier presunto delito que se haya cometido en esa institución. “La administración que represento tiene como objetivo principal la transparencia”, menciona Maldonado en su comunicado.

La carta se remitió a pocas horas de que un juez de la Corte Nacional de Justicia ordenara la prisión preventiva en contra de Pablo Celi, contralor subrogante, y del exsecretario general de la presidencia José Agusto Briones, entre otros implicados en presunta de asociación ilícita. La Fiscalía los relaciona con presuntos hechos de corrupción cometidos en Petroecuador.

Una semana antes, un agente del FBI sacó a la luz en Estados Unidos otra trama de corrupción relacionada con la estatal petrolera, donde se habrían negociado contratos con empresas estatales para entregas de crudo que garantizaban préstamos contraídos por el Gobierno a través de la preventa de crudo.

El tentador negocio del petróleo

Los casos mencionados son solo dos de una larga lista de hechos de corrupción detectados en esa empresa o sus filiales, en distintos momentos. Basta con recordar algunos nombres de estos ilícitos: Carlos Pareja Yannuzzelli, Álex Bravo, Marco Calvopiña, Raúl de la Torre, entre otros.

¿Qué convierte a Petroecuador en un codiciado botín? El negocio del petróleo mueve millones de dólares en Ecuador y el mudo. Involucra a empresarios del más alto nivel, a compañías sumamente poderosas, económica y políticamente, que pueden gastar miles de miles de dólares en sus invitados para inclinar licitaciones y ser parte del mercado. “Las compañías tienen ‘lobistas’ y si usted maneja la venta del crudo le invitan a Miami para que tenga una noche de cumpleaños con Jennifer López”, ejemplifica el asambleísta y experto en temas de petroleros Henry Llanes.

El boom petrolero en Ecuador inició en 1972, cuando se inauguró el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) y se creó la Corporación Estatal Petrolera Ecuatoriana (CEPE). Llanes recuerda que el manejo de los campos petroleros estaba a cargo de Texaco, mientras que el Estado, que intervenía como accionista mayoritario en contratos de asociación se dedicaba a vigilar que la empresa extranjera cumpliera con los términos del contrato. CEPE se convirtió en Petroecuador y está a cargo de la exploración, explotación, transporte, almacenamiento, industrialización y comercialización nacional e internacional del petróleo y sus derivados.

Esto le lleva a manejar miles de millones de dólares. Según las cifras del experto, por concepto de venta de crudo entre 1972 y 2006, el país tuvo ingresos por 56 mil millones de dólares; y entre 2007 y 2021, en los Gobierno de Rafael Correa y Lenín Moreno, han manejado 114 mil millones de dólares.

Tal cantidad de recursos genera interés en hacer negocios con Ecuador para captar el mercado ecuatoriano en cualquiera de las fases. Y es cuando se hace apetecible tener poder en Petroecuador o en el Ministerio del ramo.

Algunos casos

Las corruptelas relacionadas con los negocios petroleros en el país son muchas. A parte de los episodios protagonizados por Pareja Yannuzzelli, Bravo o Calvopiña, de Petroecuador, involucrados en coimas y sobornos, hay otros casos que se investigan ya sea en Ecuador o en Estados Unidos.
En diciembre de 2016, Petroecuador y una empresa pública, localizada en Medio Oriente, firmaron un contrato en el que la estatal ecuatoriana se comprometió a proveer fuel oil durante 30 meses.

Esa empresa pública era una fachada que tenía detrás al Grupo Vitol, el cual pagó por adelantado 300 millones de dólares como contraparte del contrato. Sin licitación para la adjudicación del contrato, la investigación que cumplieron autoridades de los Estados Unidos determinó que la negociación se cumplió con base en sobornos.

En 2018 Marcelo Reyes López, excoordinador jurídico de Petroecuador, fue condenado en Estados Unidos a 53 meses de prisión por el delito de lavado de dinero. Reyes recibió 2,1 millones de dólares en sobornos.

En Ecuador, en 2019, Diego Tapia, exsubgerente de Operaciones de Refinación de Petroecuador se declaró culpable de tráfico de influencias y fue sentenciado a 20 meses de prisión.

Mientras que en lo que va de este año, un agente del FBI, destapó otro esquema corrupción en la estatal Petrolera, donde funcionarios participaron en un esquema de sobornos que ascendería a 22 millones de dólares, pagados por la intermediaria Gunvor, y que estaban relacionados con preventa petrolera.

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