Petro convoca a unidad para defender la paz

Entre las multitudes y los cachivaches de segunda mano que caracterizan “el septimazo” bogotano llegaron los seguidores de la campaña de la Colombia Humana a apoyar a su candidato. Frente al auditorio Down Town Majestic permaneció la guardia indígena en formación de filas. Hacia las cuatro de la tarde, dos presentadores marcaron el comienzo del evento recordando los esfuerzos que todos hicieron para sacar la campaña adelante y recomendando posicionar el hashtag #PetroGanaHoy como tendencia en Twitter. En el centro de la tarima, una pantalla rodeada de banderas de arcoíris, con las imágenes de los noticieros aportaba los resultados emitidos por la Registraduría Nacional.

En el momento en que el presentador de Noticias Caracol, Jorge Alfredo Vargas, anunció que Gustavo Petro iría a segunda vuelta, la pantalla del escenario dio paso a varios pregrabados con imágenes repetidas de plazas públicas abarrotadas de gente, donde el candidato de la Colombia Humana había desarrollado su campaña. Mientras de la multitud emergió una bandera del M-19, la electa representante a la Cámara María José Pizarro, hija del asesinado comandante guerrillero Carlos Pizarro, tomó el micrófono y comenzó su intervención con un llamado a distintos sectores del país a unirse por el futuro del país, la memoria de las víctimas y los familiares de colombianos asesinados en el conflicto.

Llamó a la tarima a la dirigente de la Unión Patriótica Aída Avella, se abrazaron y luego ella tomó la palabra. La electa senadora comenzó su intervención celebrando “la victoria sobre la clase política corrupta” e invitó a los asistentes a sentirse orgullosos por los resultados que, por primera vez en la historia, llevaron a un candidato de izquierda a la segunda vuelta. Las banderas de la UP y del Partido Comunista se alzaron para acompañar a las de Fortaleza Ciudadana y la Confederación General del Trabajo (CGT). Aida Avella aseguró que el 25% de los votos obtenidos en primera vuelta, sumados al apoyo de otros sectores, pueden derrotar al primero en los conteos, es decir, a Iván Duque.

Con voz afectada por el trajín electoral, Aida Avella empezó el canto colectivo para darle la bienvenida a la candidata vicepresidencial Ángela María Robledo, “Petro, amigo, el pueblo está contigo”. La excongresista, con sonrisa de satisfacción, emprendió su discurso con la reiteración del compromiso de continuar tejiendo un nuevo país y persistir en una campaña “amable, serena e imaginativa”. Acto seguido, recordó que, junto a María José Pizarro y Aida Avella, enviaron a la Registraduría la advertencia sobre un posible fraude electoral, y ahora invitaban a Sergio Fajardo y Humberto De la Calle a una convergencia alrededor de “los que quieren fortalecer los acuerdos, impulsar los diálogos de paz con el ELN y callar los fusiles”.

Con un aplauso cerrado el público respaldó a las tres mujeres y luego los presentadores anunciaron al representante a la Cámara del Polo Democrático, Alirio Uribe, quien anunció la convocatoria a una reunión con el comité ejecutivo del Polo y la Alianza Verde, para empezar a gestar esa alianza. Las casi 2.000 personas que llenaron este domingo el auditorio Down Town Majestic en el centro de Bogotá, respaldaron su iniciativa a una sola voz: “unidad, unidad, unidad”. Y como si fuera una competencia de relevos, el micrófono empezó a circular de mano en mano. Muchos políticos o simpatizantes de la Colombia Humana y en cada intervención un apunte para el mismo objetivo: alianza para hacer historia.

Entre los que sumaron sus voces estuvieron el concejal de Bogotá Hollman Morris; la gerente de la campaña y ex alcaldesa de Chapinero, Blanca Durán; la madre de un joven asesinado como “falso positivo” en Soacha, Luz Marina Bernal; el líder campesino, representante electo César Pachón y el exsenador del Partido Verde, Luis Carlos Avellaneda; o la presidenta del partido MAIS; Martha Peralta. Esta última saludó al escenario en lengua wayú y agradeció los 85.149 votos de La Guajira que hicieron a Petro ganador en su departamento. “Los pueblos se montaron en las lanchas de Duque, pero votaron por Petro”, resaltó Martha Peralta. Después de ella hablaron la exsecretaria de Hábitat, María Mercedes Maldonado; el exsecretario de gobierno, Jorge Rojas; y el  exsecretario de Hacienda,  Ricardo Bonilla, todos funcionarios de la Bogotá Humana.

Los asistentes comenzaron a ondear otras banderas de victoria. Las de arcoíris para representar a lesbianas, gais y personas trans; o la de Wiphala, que identifica a grupos indígenas de los Andes. También una camiseta azul con la imagen que impulsa la revocatoria de Enrique Peñalosa. Las emociones del público se mezclaban con la ansiedad colectiva por escuchar el discurso del candidato, circunstancia que aprovechó uno de los cantantes del grupo Hip Hop Descontento, quien pidió al público cantar estribillos para exigir universidad gratis y así evitar la delincuencia. Fue la penúltima intervención porque, como un presagio de la llegada de Petro, el actor Gregorio Pernía tomó el micrófono y expresó: “este año Colombia es campeón del mundial y Petro presidente”.

La guardia indígena intentó ubicarse frente a la tarima, pero el escuadrón de seguridad lo impidió. Entonces optó por situarse a los costados del corredor de ingreso al escenario, justo por el sector por donde Petro accedió al escenario principal en compañía de su esposa Verónica Alcocer y dos de sus hijos. En segundos, la tarima se llenó de gente y, en el centro de la misma, se paró Antonella, hija menor de Petro, vestida con la camiseta de la selección Colombia y jugando con sus manos a formar un corazón, atenta al discurso de casi 50 minutos que improvisó su papá. Una intervención en la que su constante convocatoria a un “acuerdo sobre lo fundamental” con los sectores que defienden el Acuerdo de Paz, siempre fue replicado con salvas de aplausos.

Una y otra vez, Gustavo Petro dejó claro a sus seguidores que la disyuntiva del próximo 17 de junio es clara: “lo que se define es si Colombia vuelve a la violencia o se construye una nueva era de paz”. Interrumpido muchas veces por la multitud para avivarlo o repetir las consignas que se han dejado escuchar en los eventos públicos de la Colombia Humana, el candidato concluyó su discurso mientras su hija Antonella se inventaba su propio cierre. Ante la sorpresa de los concurrentes, pidió el micrófono y propuso a los mayores un juego de luces prendiendo los celulares al tiempo, y a través de ese gesto pedir que mejore cuanto antes el sistema de salud en Colombia y que se consolide la paz. Finalmente, pidió a los asistentes repetir su gesto y todos lo hicieron formando corazones.

 

Fuente: elespectador.com

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