Palmeiras conquistó la Libertadores sobre la hora y por segunda vez en su historia alcanzó la Gloria Eterna

El Palmeiras es el nuevo campeón de América. El club de São Paulo, comandado por el joven y virtuoso entrenador portugués Abel Ferreira, venció la final brasileña de la Copa Libertadores ante su rival, el Santos, con un gol en el 99′ de Breno Lopes, un héroe improbable, casi un desconocido, que ahora tendrá su nombre escrito en los libros de historia del fútbol sudamericano.

Fue una final con más nerviosismo y ansiedad que fútbol. Ambos equipos fueron incapaces de emprender sus ideas y lo que se vio fue un partido sin ritmo y con tan sólo dos tiros a la portería en 113 minutos (90′ + 13′ de tiempo añadido). Un partido de ping-pong con mucha brusquedad donde nadie logró controlar la posesión.

Quizá influyó algo el calor infernal que hizo durante todo el partido. En pleno verano carioca, los termómetros marcaban casi 40ºC al principio del partido. La idea y lo que había sido acordado entre ambos equipos era que existirían dos paradas técnicas para rehidratación, pero el árbitro argentino Patricio Loustau, inexplicablemente optó por no interrumpir el partido en ninguno momento.

El Palmeiras volvió más enchufado tras el descanso y empezó el acoso al Santos, rondando al área de John por las bandas, con Rony y con e joven internacional brasileño Gabriel Menino. El Santos se encerró atrás y pasó a apostar en el juego directo, de pases largos, explotando la velocidad de Marinho en el contragolpe. Y el primer tiro a la portería del partido salió en el 76′, con un tiro potente de Pituca desde la frontal del área que Weverton rechazó en los pies de Felipe Jonatan que finalizó de primeras, rozando el larguero palmeirense.

El partido siguió tenso, sin oportunidades. Con Palmeiras demostrando más solidez pero sin llevar verdaderamente peligro a la portería de John. Hasta que, en el 99′, cuando el encuentro parecía que iría a la prórroga, Rony arrancó por banda derecha y centró perfecto en el segundo palo. Un balón milimétricamente puesto en la cabeza de Breno Lopes. Un suplente, medio desconocido, que había llegado en noviembre al Palmeiras, desde el Juventude, de la Segunda división, y entró en el 85′. El delantero, de 25 años, subió más alto que Pará y remató perfecto, a la escuadra, en el contrapie de John. Fue la octaba asistencia de Rony, el líder en pases para gol en esta Libertadores.

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