Ya se hace estudio ambiental para fase 2 de Aerovía

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En Guayaquil ya se hacen los estudios de impacto ambiental de la segunda etapa del sistema de transporte Aerovía. La Autoridad de Tránsito Municipal adjudicó la consultoría a fines de noviembre por $282 050 y seis meses de plazo, hasta mayo.

La nueva ruta conectaría Guayaquil con Samborondón, según las recomendaciones del estudio de factibilidad de la Aerovía de 2015. Este informe es la base para el presente estudio ambiental, el cual también analiza la alternativa Mapasingue-Urdesa-Centro.

Ambos trazados fueron identificados, en el estudio del 2015, como las zonas de mayor interés para este transporte alternativo y complementario al sistema masivo Metrovía, al igual que la conexión entre Guayaquil y Durán, que es parte de la primera etapa de este proyecto y que tiene el 65 % de avance.

“Es posible que sea Samborondón-Guayaquil o es posible Mapasingue que llegue a la Universidad Estatal, estamos analizando dónde hay mayores necesidades”, anunció en junio pasado Cynthia Viteri, alcaldesa de Guayaquil.

La ATM actualizará el estudio de factibilidad del 2015, según el proceso de contratación del estudio, para obtener las “condiciones reales en la actualidad sobre las cuales pueda desarrollarse factiblemente una segunda etapa de la Aerovía”.

En un mes empezará la actualización y les tomará seis meses, apuntó Camilo Ruiz, administrador de la Agencia Aerovía de la ATM.

La ruta Guayaquil-Samborondón tendría cuatro estaciones. Saldría desde la zona del intercambiador de tráfico de La Puntilla, cruzaría el río Guayas hasta la avenida Pedro Menéndez Gilbert, a la altura de la estación de Metrovía de la Base Naval. De ahí seguiría a la zona de la parada de La Atarazana de la Metrovía hasta el sector de Malecón y Loja, donde se conectaría con la primera fase del proyecto.

La ruta Mapasingue-Urdesa-Centro tendrá entre seis y siete estaciones. En el cerro de Mapasingue se iniciaría el recorrido, pasaría por Fedenador, tres sectores de Urdesa, la Universidad de Guayaquil, la plaza Rodolfo Baquerizo y la calle Julián Coronel, desde donde se enlazaría con la estación Centenario, en av. Quito. (Ver gráfico)

En esta ruta del norte, además, se estudiará la viabilidad de una posible extensión hacia la avenida Juan Tanca Marengo, explicó Andrés Roche, gerente de la ATM.

“El estudio le permitirá decir dónde es mejor que estén las estaciones”, dijo Ruiz.

En ambos trazados, según cálculos de la ATM, se trasladaría a 33 000 pasajeros al día.

El universitario Kevin Suárez afirmó que la tomaría para visitar a sus amigos de La Puntilla: “Supongo que llegaría más rápido y cómodo que en bus”.

El trayecto para Suárez suele tardar 30 minutos desde su casa, en Bastión Popular, hasta La Puntilla, y con la Aerovía se estima que sea en 20 minutos.

El tiempo de la ruta del norte será definido en el estudio. Pero hay guayaquileños que desde ya esperan tener la opción de movilizarse por la vía aérea: “La usaría para evitar el tráfico en horas pico y la falta de parqueo que hay en el centro, así no llevaría mi carro”, dijo Cecilia Torres, moradora de Urdesa.

El impacto ambiental de esta obra está siendo analizado por Ecoeficiencia, a cargo de los estudios ambientales. Esta firma establecerá, según el proceso, un plan de manejo ambiental con las áreas de influencia del proyecto, hará monitoreos del agua y de la calidad del aire y suelo, definirá riesgos de inundaciones, sísmicos y deslizamientos, entre otras tareas.

Esto se requiere para que la ATM obtenga, a futuro, el permiso ambiental para la construcción de esta fase. (El Universo)