Se levantó capilla ardiente por víctimas de derrumbes en Pelileo

Pelileo – Anoche los restos de María José Pérez, 23 años y su hijo Dominic Nicolás Pérez, 4 años, víctimas de los derrumbes que arrastraron al bus disco número 2 de la cooperativa Huambaló a la altura de El Placer, parroquia Río Verde, en la carretera Baños-Puyo, llegaron a la capilla ardiente que se levantó en el coliseo de Cotaló, cantón Pelileo.

En medio del dolor de los familiares, amigos y vecinos, Hermel Pérez, tío de María José, recordó que ella estudiaba en octavo semestre de la carrera de medicina de la Universidad Regional Autónoma de los Andes.

Comentó que la familia sabe que el accidente fue por causas de la naturaleza porque les sorprendió los derrumbes, luego del fuerte temporal que ha estado soportando Baños desde hace días.

En tanto, Gloria Yépez, 39 años, mientras se lamenta por el dolor que tiene en diferentes partes del cuerpo, indicó que a las 08:00 de este sábado salieron padres de familia y los niños de primero de educación inicial desde la unidad educativa Cotaló. El objetivo era llegar al zoológico de Baños para que los infantes conozcan a los animales.

Añadió que como llovía mucho decidieron primero ir a misa en el santuario de la virgen del Rosario de Agua Santa, patrona de Baños para después trasladarse a Río Verde. Sin embargo, durante el trayecto como veían que llovía torrencialmente quisieron regresar, pero fueron sorprendidos por un primer derrumbe.

Contó que aquel impacto sacó al carro de la carretera y le dejó con las llantas hacia arriba. “En ese momento todos avanzamos a salir por las ventanas, estuvimos ensangrentados y enlodados porque el agua con lodo que bajaba de la montaña se iba por encima del bus. Ahí gritaron baja otro aluvión y corrimos para salvar nuestras vidas, no sabemos cómo es que la señora (María Pérez) se quedó atrapada junto a su hijito, porque de lo que me acuerdo es que salimos todos, pero parece que el segundo derrumbe le ha arrastrado hasta abajo del bus”, relató.

Recordó que ante los gritos de auxilio llegaron algunas personas del lugar a brindarles ayuda. “Fueron momentos desesperantes, considero que regresé de la muerte porque ni cuando habían las erupciones del volcán (Tungurahua que afectó a Cotaló que está en sus faldas) tuve tanto miedo como en esta oportunidad”, añadió Yépez.

Mientras tanto los derrumbes en la carretera Baños-Puyo se limpiaban hasta este domingo con maquinaria del Ministerio de Transporte y Obras Públicas, así como del Municipio de Baños y Pastaza, sin que se logre habilitar la circulación vehicular en su totalidad, por lo que se daba paso a través de convoy con la recomendación de manejar con precaución.

Fuente: El Universo

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