Falta de lluvias afecta la producción de queso en provincia manabita

Es uno de los cantones más ricos en ganadería y producción de lácteos, entre ellos, el queso. Sin embargo, la falta de lluvias en lo que va de la estación invernal ha incidido en la escasez de dicho producto, apetecido por quienes habitan y visitan Chone, provincia de Manabí.

En el mercado central de esta localidad no se encuentra queso fácilmente. Tobías Ordóñez, comerciante del lácteo, indica que su producción bajó de 500 libras diarias a 150. Él ofrece la libra en $ 2,50.

Yuri Briones, del sector Platanales de Boyacá, sostiene que por la ausencia de aguaceros no crece pasto para el ganado y aquello se refleja en la producción de productos lácteos.

“El ganado necesita agua, no hay pasto en estas zonas, falta lluvia”, manifiesta.

Gilbert Pacheco, comerciante, dice que la escasez es palpable en otros sectores como Ríos Santos, Colorado, Convento, Canuto. Sus proveedores son de esos lugares y por ahora lo tienen desabastecido.

“Estamos perdiendo las ventas y lo poco que llega se lo llevan a otras ciudades del país”, comenta el hombre.

Pacheco menciona que compra en $ 2,30 la libra del lácteo, y él vende la misma porción hasta en $ 2,75 al interior del mercado central de Chone.

En tiendas como en la de Julio Barreiro, las vitrinas en las que usualmente se exhibe queso están vacías en algunos barrios y sectores.

“No hay nadie, estoy perdiendo de vender y ganarme unos dolaritos, vendo hasta 500 libras diarias, pero estos días no tengo producto”, afirma.

Mientras eso ocurre en Chone, en otras localidades del norte de la provincia manabita las primeras lluvias registradas generan expectativas.

Los dueños de casi un millón de reses existentes en esa provincia esperan que el ganado empiece a recuperar su peso y con ello mejore la producción lechera, que ha sido baja.

A diferencia de lo que ocurre en Chone, en los mercados de Portoviejo sí hay queso, pero los precios por libra se elevaron.

“Los clientes huyen al conocer el precio del queso”, reconoce Rocío Cedeño, vendedora del derivado lácteo en el mercado 1 de esta ciudad.

Ella indica que hasta hace 2 meses el precio del queso fresco tenía un precio que oscilaba entre $ 1,80 y $ 2 la libra.

Pero ahora el mismo peso de queso se lo vende en $ 2,70. Mientras que el queso duro ahora se comercializa entre $ 3 y $ 3,25, cuando hace dos meses costaba $ 2,50.

Richard Manzano, dirigente de comerciantes de la calle García Moreno, sostiene que el problema de escasez de agua y pastizales se agudizó luego del terremoto del 16 de abril, que afectó, principalmente, a la parte costera de Manabí.

Señala que por el sismo algunos afluentes se perdieron por el agrietamiento de la tierra, algo que también aseguraron autoridades. “Todos los riachuelos y arroyos se secaron y la sequía se agudizó”, recalca.

Fuente: El Universo