Las muletillas del Gobierno, un escudo que se desgasta

“Llevamos recién cuatro meses en el Gobierno”. O “las dos administraciones anteriores fueron permisivas con la delincuencia”. O “ese aspecto no es de mi competencia, lo trata otra institución”. Son tres muletillas adoptadas por algunos funcionarios del Gobierno Nacional como respuesta para zanjar una que otra pregunta incómoda y que se han intensificado justo en medio de una crisis carcelaria y de seguridad.

Que las frases recojan una realidad, no está en discusión. Lo que inquieta, a algunas voces consultadas por EXPRESO, es que el corto tiempo de gestión, o señalar a las anteriores administraciones, o ‘lanzarse la pelota’ entre instituciones que pertenecen a un mismo Gobierno siga siendo una respuesta frecuente de una gestión, que más allá del tiempo caminado, o de lo heredado, o de su organización, es el que tiene que dar las soluciones a los problemas.

La primera conclusión es que es un reflejo de la falta de una estrategia comunicacional. El consultor político Daniel Molina explica que el uso frecuente de estas coletillas ya no funciona en ningún momento de la estrategia de gobernanza, puesto que desde el primer día los ciudadanos, los medios de comunicación y la opinión pública en general están exigiendo respuestas y planes a corto, mediano y largo plazo. “Aparentemente el presidente se está quedando con las mismas viejas prácticas, distraer, maquillar y no mostrar un plan o acciones concretas. Debe replantear su estrategia política y comunicacional de inmediato”.

Y es que este fenómeno de la comunicación no es propio del actual Gobierno. Lo utilizó el expresidente Lenín Moreno al achacar casi todos los males de su gestión a su antecesor. Y lo usó Rafael Correa al encontrar enemigos en la partidocracia, los medios de comunicación, el movimiento indígena, los sectores sociales y otros.

La analista política Dayana León coincide con Molina. Este tipo de prácticas, como no podría ser de otra manera acota, tiene su consecuencia:“Desgastar la credibilidad de un gobierno”. “No existe una comunicación con articulación territorial. Eso lo hemos visto con el manejo de las cárceles. No existe una comunicación con una articulación interinstitucional y política, ahí vemos lo que pasó con la Ley de Oportunidades”.

Para el consultor político y director del Instituto Internacional de Marketing y Comunicación, Jorge León, esto es un reflejo también de que el Gobierno no tiene un norte claro y si lo tiene no lo ha difundido de manera efectiva. “Me da la impresión de que se están preocupando más por fortalecer una estructura de cara al 2023 (elecciones seccionales) que dedicarse a gobernar el país sabiendo lo que ya se sabía: la deuda pública, la crisis producto de la pandemia, la falta de empleo, la crisis de salud y más”.

Difundir soluciones claras y viables, y una hoja de ruta concisa a corto, mediano y largo plazo son, de acuerdo a los tres consultados, lo que debe hacer el Gobierno Nacional para centrarse en esos puntos y dejar de lado los ruidosos estribillos. (Expreso)

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