Las empresas alemanas nunca habían sido tan pesimistas: esperan una contracción del 3% en el PIB el próximo año

Las empresas alemanas nunca han estado tan preocupadas por las ventas mientras luchan contra la crisis energética y una economía mundial sombría, y temen que lo peor esté por llegar, según una encuesta.

Un 52% espera que el negocio se deteriore en los próximos 12 meses, según la encuesta realizada entre 24.000 empresas por la Asociación de Cámaras de Industria y Comercio Alemanas, conocida como DIHK. Solo el 8% espera una mejora.

“Esta es la peor cifra que hemos medido desde que comenzó la encuesta en 1985“, ha dicho el jefe de la asociación, Martin Wansleben, en un comunicado este miércoles. “Incluso durante la pandemia de coronavirus y la crisis financiera mundial, la proporción de optimistas superaba el 10%”.

Según Wansleben, esta valoración tan poco optimista sitúa a la mayor economía europea en camino de una contracción de alrededor del 3% el próximo año. El panorama es más sombrío que el proporcionado por el gobierno del país, que espera que la actividad caiga un 0,4% en 2023.

El sector industrial alemán depende en gran medida del gas barato procedente de Rusia y ha sufrido mucho desde que Moscú redujo los envíos, provocando un aumento de los precios. El 82% de las empresas encuestadas considera que los precios de la energía y las materias primas son un riesgo empresarial, según la encuesta de la DIHK.

La crisis ha obligado a las empresas con un elevado consumo de energía a reducir su actividad, incluyendo a uno de cada cuatro fabricantes de productos químicos y a uno de cada seis fabricantes de automóviles, y el 17% de los fabricantes de automóviles está considerando trasladar su producción al extranjero. La encuesta muestra que el 41% de las empresas alemanas afirma que su situación financiera es difícil, frente al 31% del año pasado.

El Gobierno ya ha aprobado un paquete de emergencia de 200.000 millones de euros (197.000 millones de dólares) para subvencionar los precios del gas y la electricidad, pero el plan aún debe aplicarse.

Datos en contra

La encuesta de la DIHK contrasta con otro informe del Instituto Ifo, con sede en Múnich, que señaló que las empresas están menos preocupadas ahora que durante el apogeo de la pandemia. Según este informe, el 7,5% de las empresas veían amenazada su existencia económica en octubre, frente a una lectura del 21,8% en junio de 2020.

Sin embargo, hay otros indicadores que emanan preocupación. Aunque el PIB del tercer trimestre sorprendió positivamente (un +0,3% frente a la contracción esperada), los analistas coinciden en que la recesión es inevitable y que llegará en el último trimestre. El consenso es que solo queda saber cuál será su profundidad.

También este miércoles el PMI manufacturero final de octubre confirma los peores presagios. En Alemania, ‘locomotora’ industrial de la región, el indicador sigue a la baja y ha sido peor de lo previsto: pasa de 47,8 puntos a 45,1 frente a los 45,7 esperados. Es el dato más bajo desde inicios de 2020. “Se ha producido una nueva presión a la baja en los niveles de producción a principios del cuarto trimestre, y las empresas han notado la influencia de los altos costes de la energía y la profundización del descenso de la demanda”, señala en un comentario Phil Smith, de S&P Global Market Intelligence.

Fuente: Revista El Economista

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