La música bajo la lupa en las redes sociales

Desde hace poco más de cinco años y con la visibilidad que ofrecen las redes sociales y los movimientos sociales que se han dado, principalmente aquellos que apelan a los derechos e igualdad de las mujeres, se ha llevado a cabo un ejercicio de señalamientos hacia diferentes canciones, principalmente a aquellas que hacen algún tipo de referencia a la violencia, sexualización y abuso hacia las mujeres, así como la homofobia y las relaciones con la delincuencia organizada.

Si bien el rock y el reguetón han sido los principales blancos de estas peticiones, géneros como la cumbia, la banda, la balada y el pop han sido alcanzados por estas campañas que surgen un día, se convierten en tendencias  y desaparecen, no sin antes poner en la mesa de discusión el análisis y la revisión de las letras que se expresan en los temas.

Sin duda, esta reflexión y temática sobre la cultura popular en la música se debe mucho a la exposición en redes sociales de los movimientos sociales que se han manifestado en los últimos tiempos, principalmente los feministas, como Ni una menos, que dio nombre al movimiento que surgió en Argentina o al #MeToo que surgió en Estados Unidos y ambos se extendieron a México.

Los movimientos sociales, por lo menos los feministas, sí se han llevado a las redes sociales y a partir de ahí es como se da este combo en el que se manifiestan públicamente, pero al mismo tiempo se hace un hashtag de un movimiento digital. El año pasado hizo que todo el activismo se hiciera desde lo digital.

Hace algunos años cuando se tocaban estos temas había voces que te cuestionaban por qué hablabas de ciertas cosas, pero hoy en día como son más las voces que hablan se va perdiendo el miedo y van ganando espacios públicos. Porque en las redes sociales no sólo es posicionar una temática, tiene una voz que más personas te están leyendo y que concuerdan con la misma opinión y se comienza a generar todo un discurso  y se van sumando a la causa, las redes sociales son una forma de reproducir una voz”, explicó Angélica Contreras, vocera del movimiento Mujeres Vivas y Libres.

Algo que han hecho los movimientos sociales es visibilizar y popularizar cosas, cuando uno se acerca a miradas y revisiones del feminismo. Ya son décadas desde que hacen críticas   profundas a las relaciones de poder entre hombres y mujeres a la misoginia estructural, etc., a un conjunto de fenómenos que se tiene consciencia hace muchos años, sin embargo es cierto que los movimientos feministas han sido capaces de acercarnos mucho más, popularizarlo, a hacerlo más  accesible a la mayor cantidad de personas posibles y que sea fácil entender por qué los asuntos están bien o están mal y cómo eso culturalmente pretende una transformación que está en defensa de una mayor equidad.

De cuidar que no se repitan una serie de prácticas y que pueden ser desde súper implícitas hasta muy explícitas ahí es desde donde viene esa crítica. Digamos que la magnitud ya puede ser un tema más complejo, pero sí son cosas que se han venido trabajando, cuestionando y analizando desde hace décadas y que, con la popularización de los movimientos feministas, han sido más accesibles y por lo tanto se hace más fácil masificar este tipo de denuncias y ahora estos señalamientos hacia ciertas letras de canciones”, agregó Pablo Collada, sociólogo y consultor en comunicación e incidencia.

El ejemplo más reciente de esto es el caso que han vivido Los Ángeles Azules con su tema 17 años, solo por nombrar uno, el cual hasta ya cuenta con una nueva versión realizada por un par de mujeres en TikTok, donde señalan la letra como pedófila. Su autor aseguró que se trata de un amor entre adolescentes.

 

Sin  embargo la petición de suspensión ha existido desde antes de las redes sociales, cuando los medios electrónicos (radio y televisión) eran los encargados de difundir las canciones.

Son fenómenos que existen, algunos tienen muchos años, otros se han exacerbado en las redes sociales y otros que tienen que ver con la revisión de nuestra historia y el reconocimiento de lo que se vive y el mirar atrás a lo que se ha vivido. En cuanto al fenómeno de sugerir la cancelación, de canciones o artistas es algo que ha existido siempre y hay algunas historias conocidas, como las de The Beatles, cuando John Lennon hace un comentario sobre su popularidad y la de Jesucristo y de pronto los movimientos cristianos y católicos en Estados Unidos terminan por llamar a la juventud a quemar los discos del Cuarteto de Liverpool.

Es todo un fenómeno, que ahora por las redes sociales, se ha profundizado cuando un artista hace mención a ciertas cosas o apoya ciertas cosas que no son del gusto de la mayoría hay un fenómeno que considero que es muy valioso, que es el de la rendición de cuentas, de alguna manera de los artistas. Es decir, si no estoy de acuerdo con lo que se plantea, se dice o se defiende no te voy a seguir más, y no solamente no te voy a seguir, sino que voy a cancelar mis ímpetus de fanático hacia ti, es un tema súper complejo el de la cultura de la cancelación”, señaló el sociológo  Collada.

Diversos artistas como Molotov, Café Tacvba, Maluma, Emmanuel o J Balvin, entre otros, se han convertido en blancos de análisis de las letras de canciones que los llevaron a colocarse en la memoria colectiva y formar parte de la cultura popular .

Algunos decidieron revisar sus propios contenidos y analizar el mensaje que se había plasmado en sus creaciones. Un caso específico de esto fue el grupo Café Tacvba, que en 2016 decidió dejar de tocar en vivo Ingrata, uno de los temas más emblemáticos de la agrupación, y con el cual se hacía apología a la muerte de una mujer a balazos.

Éramos bien jóvenes cuando se compuso y no estábamos sensibilizados con la problemática de los feminicidios, como lo estamos ahora. Fue repensar si la vamos a seguir tocando o si cambiamos la letra.

Ahora sí sabemos del problema, y yo personalmente no estoy interesado en apoyar eso. Mucha gente puede decir que es solo una canción pero las canciones son la cultura y esa cultura es la que hace que ciertas personas se sientan con el poder de agredir, de hacer daño”, comentó en su momento Rubén Albarrán, vocalista del grupo.

Café Tacvba, en el concierto de su celebración de 30 años de existencia realizado en 2019 en el Foro Sol de la Ciudad de México, decidió darle un giro a la canción y recomponer la letra para que sus fans pudieran seguir cantándola.

Del fenómeno de la revisión de las canciones, particularmente, tiene que ver con lo que en otros momentos veíamos como normal pero que a los ojos del presente ya es algo indeseable y por lo tanto es a lo que se procede para evitarlo. Lo que decimos es que probablemente en otro momento la canté a todo pulmón, pero hoy día con los valores que tengo con la consciencia de ciertos fenómenos del amor romántico, de la homofobia, de la misoginia, etc., hoy ya no la puedo volver a mirar con los ojos que la veía hace 15 o 20 años y en ese sentido esa es la revisión, la de decir yo he cambiado mi manera de entender el mundo y no puedo mirar de la misma manera que lo hacía antes.

Puedo reconocer que en su momento tuvo cierto valor para mi o no lo entendía o era incapaz de ver otras cosas pero hoy en día no lo puedo ver igual y eso va desde las personas, los escuchas, hasta los mismos artistas. Un ejemplo claro es   Café Tacvba y la Ingrata, que ellos mismos han manifestado que ya no la van a tocar. Se escribió en un momento con las herramientas y la consciencia que teníamos y con la normalidad de ciertas cosas o ciertas palabras y hoy en día como vemos las cosas de manera diferente ya no es algo que se pueda seguir escuchando igual”,  agregó Collada.

El caso de Molotov, banda que ha enfrentado la suspensión desde sus inicios, considera que si bien las redes sociales dan visibilidad a los problemas también dan espacio al enojo y a la expresión del mismo, en ocasiones sin un conocimiento de los contextos sociales.

Las redes sociales hacen la labor de poder darle un espacio a cualquier persona, para que manifieste sus ideas y que en muchos casos esos pensamientos  generen empatía. En muchos casos todo un grupo de cierto sector social que acaban haciendo bolita y empujando y tratar de que estas bandas se acaben, de que estas canciones se cancelen o algunas dejen de existir. Pero lejos de hacer mucho ruido, termina siendo promoción gratuita por la difusión que se le da. Muchas veces se dejan llevar por el enojo y minimizan la historia y la trayectoria de un grupo o un artista y la mayoría de las veces no hay fundamentos para esto

Cuando pasó esa ola de bandas sacando rolas de su repertorio que la gente les pedía que ya no tocaran, nosotros nos opusimos porque solo faltaba que nosotros nos censuráramos… y las canciones no se van a desgravar, no van a dejar de existir ni van a dejar de estar en los discos que en algún momento se vendieron. A nosotros se nos hacía ilógico e incongruente que viniera de nuestra parte creo que esas canciones se interpretaron en algún momento como canciones de desamor y después nos convertimos en misóginos, a raíz de los movimientos a favor de las mujeres. Otras canciones fueron señaladas hacía la cobardía y después éramos homofóbicos entonces las generaciones son las que les han ido dando la vuelta”, dijo Paco Ayala, integrante de Molotov.

El músico señaló que parte de la identidad del mexicano es la picardía y el folclor que existe en las expresiones artísticas, sin embargo Collada apunta a que si estos elementos de identidad agreden a un sector de la población valdría la pena hacer una revisión de los mismos.

En ese sentido se puede decir que el mexicano es muy dicharachero, cotorrón y bueno para la cábula y decir que son valiosos, pero si esos elementos de identidad se manifiestan en violencia en contra de grupos, porque así ha sido durante décadas, como ejemplo los grupos de la identidad sexual, entonces hay elementos de la identidad que vale la pena no solo no defenderlos sino enfrentarlos porque estas expresiones deben tener límites, sobre todo cuando atentan con los derechos de otras personas.

Reconocer que nadie tiene una verdad absoluta sobre el análisis de las cosas. Uno puede decir esta canción lo que de verdad significa es A, B y C, pero si para un grupo significa otras cosas y se siente ofendido, agredido y violentado eso también hay que respetarlo.

Porque uno puede decir que en realidad querríamos decir esto pero para quien ha sido afectado esa canción ha sido utilizada de manera agresiva o violenta uno no puede decir no me griten puto por homosexual porque los autores de la canción en realidad dicen que significa otra cosa, ahí está el valor de quien recibe o es afectado por este tipo de expresiones.

La corrección política no es un faro inamovible, sino que es un faro subjetivo desde donde se aborda”, señaló el sociólogo Pablo Collada.

Fuente: Excélsior

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