La cifra de afectados por las lluvias y deslaves va subiendo en Manabí

Gran parte del cantón Santa Ana soportó la noche del pasado jueves un aguacero torrencial que generó algunos inconvenientes, entre ellos, que seis casas de la comunidad Pemimche se inundaran.

Cristian Macías, jefe del Cuerpo de Bomberos de Santa Ana, señaló que se dio el crecimiento del río Portoviejo por la intensa lluvia y aparición de quebradas.

La tarde de ayer aún permanecían anegadas algunas calles del centro de Santa Ana, pero no hubo ninguna vivienda inundada, recordó Macías.

En su reporte de ayer por la mañana, la Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR) informó de afectaciones en 41 casas por el desbordamiento del río Santa Ana en el sector de Vuelta Larga. Eso afecta a 164 personas, según la entidad.

En tanto que en Salitre, Guayas, una vivienda sufrió daños por la caída de un árbol debido a las lluvias y los fuertes vientos que se reportaron el jueves. Cinco personas resultaron afectadas, según datos divulgados ayer por la SGR.

La vía 24 de Mayo-Noboa, a la altura del kilómetro 17, quedó inhabilitada debido al deslizamiento.

En la zona austral, el periodo invernal, que ya deja 19.348 familia afectadas y 157 casas destruidas en el país, sigue causando daños. Cuatro barrios de la parroquia Llacao, en el nororiente, presentan hundimientos y en total seis familias evacuaron por temor a que sus casas se desplomen, ya que presentan cuarteaduras.

Miguel Peralta, presidente de la Junta Parroquial, dijo que luego de que en el sector de María Reina se perdiera la rodadura de la vía principal, que a su vez tapó el paso por una vía secundaria, dos familias se sumaron a las que evacuaron.

Agregó que no terminan las obras de alcantarillado que se sugirieron en la zona.

A pesar de que por lo menos desde el fin de semana no llueve, el agua se rezume por cunetas, quebradas y vertientes que no reciben mantenimiento y esto afectó a los barrios Santa María, San Pedro y San Martín, en donde hay casas con pequeñas grietas y las vías de acceso empezaron a desprenderse.

En Santa María, las familias Guarquila y Bravo abandonaron sus casas el martes anterior y al igual que en el caso anterior fueron recibidas por familiares en sus viviendas.

Las lluvias también activaron una falla geológica que hace diez años afectó al sector de La Unión. “Según Gestión de Riesgos, es la misma falla la que causa problemas en estos otros sectores”, dijo Peralta.

Por el momento, técnicos de la Unidad de Gestión Ambiental de la Municipalidad y de la Secretaría de Gestión de Riesgos monitorean las zonas de hundimiento, mientras se determina qué obras deben realizarse para mitigar los efectos.

En Jima también hubo problemas, ya que las vías Jima-Sígsig y Jima-Y de Viola se taparon con lodo por un deslizamiento, varias comunidades quedaron aisladas. (I)

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