La atleta sudafricana Caster Semenya perdió este miércoles su batalla legal con la Federación Internacional de Atletismo (IAAF) ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (CAS), por lo que ella y otras mujeres con hiperandrogenismo, alto nivel de testosterona, deberán medicarse para competir en pruebas femeninas de medio fondo. El TAS, con sede en Lausana, desestimó el recurso de Semenya, doble campeona olímpica y triple mundial de 800 metros, quien para poder seguir corriendo en pruebas femeninas deberá reducir artificialmente sus niveles de testosterona en sangre. [Infarto de miocardio | ¿Qué es y cuáles son sus síntomas?] [El niño con el misterioso síndrome sin nombre que desconcierta a los médicos] De lo contrario, ella y otras mujeres con hiperandrogenismo tendrían que competir en la modalidad masculina. La disputa giró en torno a nuevas normas anunciadas hace un año por la IAAF para limitar el acceso de atletas como Semenya, de 28 años, a las pruebas femeninas de entre 400 y 1.500 metros. La federación internacional sostenía que estas normativas, que Semenya recurrió en junio de 2018, eran necesarias para reducir las ventajas físicas que presentan atletas como la sudafricana, ya que la testosterona, cuyos niveles son normalmente mayores en hombres que en mujeres, contribuye a mayor masa muscular y fuerza. Semenya, apoyada por la federación de atletismo de su país y también por organizaciones feministas y de derechos humanos, argumentaba que las normativas eran discriminatorias, ya que sus altos niveles de testosterona le vienen de nacimiento y no se han debido a ningún tipo de práctica ilegal de dopaje.

En la Edad Media no todo eran guerras y oscurantismo, también hubo espacio para la diversión e incluso para el ingenio. En el siglo XV, muchas cortes de la nobleza italiana rivalizaban por ver quién ofrecía el mejor espectáculo. Y de entre todas, había una que destacó gracias a la genialidad de uno de los hombres más famosos de la historia: Leonardo da Vinci.

Pintor, escultor, ingeniero, arquitecto, músico, escritor; sin duda, Leonardo fue un hombre polifacético que también supo aprovechar sus múltiples dotes para divertir e impresionar a la nobleza de Milano, a donde llegó por encargo de Lorenzo de Médici, llamado el magnífico, gobernante de Florencia y conocido por ser mecenas de varios artistas de le época.

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