Junta de Beneficencia cumple 134 años con nuevos proyectos y desafíos para transformar la vida de los ecuatorianos

Cada vez son más los ecuatorianos que reciben la atención solidaria de la Junta de Beneficencia, institución que desde 1888,  cuando en Guayaquil no existía ningún hospital público para atender la salud de sus habitantes,  se convirtió en la esperanza de los más necesitados para el cuidado de la salud y en otros ámbitos de asistencia social a través del  Hospital General, hoy Luis Vernaza, Manicomio Lorenzo Ponce, hoy Instituto de Neurociencias; y  Cementerio General, hoy denominado Patrimonio de la humanidad, 3 dependencias con las que inició sus funciones el 29 de enero de ese año.Hoy, próxima a cumplir 134 años, mantiene sus principales atributos de solidaridad, honestidad, transparencia y beneficencia, sumados al profesionalismo e innovación en sus 13 dependencias que administra para la atención en las áreas de salud, educación, deporte y el cuidado integral a niñas, adultos mayores y servicios exequiales.Con sus cuatro hospitales (Luis Vernaza, Alfredo Paulson, Roberto Gilbert y, el Instituto de Neurociencias, la Junta de Beneficencia es un pilar fundamental en el sistema de salud de la ciudad y del país que brinda un promedio anual de 4 millones de atenciones. Cuenta con una amplia infraestructura hospitalaria, profesionalismo, experiencia y equipos de última tecnología para la atención de casos y cirugías de alta complejidad en las diferentes especialidades médicas; así como en la lucha contra el COVID, en el que sus hospitales Luis Vernaza y de niños Roberto Gilbert siguen siendo referente en la atención en la pandemia.Actualmente, su dirección bajo la mirada de Juan Xavier Cordovez, se encuentra inmersa en nuevos proyectos con firmes objetivos de expansión de su obra social a nivel nacional, a través de diversos programas de salud, educación, deportes y ayuda social con atención directa en territorio fuera de Guayaquil, con lo que llegará directamente a todos los ecuatorianos con mayores necesidades de atención.En educación también se proyecta a ampliar su red educativa con la reapertura de la unidad educativa Santa Luisa de Marillac que se cerró en el 2020 por la pandemia; junto con el Santistevan y dos colegios más que se proyecta abrir en este año, se completaría cuatro centros educativos bajo el modelo de educación dual como una oportunidad para que los bachilleres tengan oportunidades laborales a corto plazo.El 2022 se proyecta para la Junta como un año de nuevos retos y desafíos que cumplir con el firme propósito de llegar a todos los ecuatorianos de los diferentes rincones del país, especialmente donde las condiciones de vida están en mayor vulnerabilidad.

 

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