Jhay Cortez, fuera de este mundo

Es el año de Jhay Cortez.

Le ha pasado de todo a nivel personal y profesional. Su disco Timelezz es la consolidación de sus barras, de la cultura que se pregona en la escena urbana y de su realidad como el presente y el futuro de este movimiento.

¿Decían que el reguetón y el trap ya no podían ir más allá? Trajo a Skrillex, exreferente del poshardcore y rey del dubstep, le rindió homenaje a Don Omar, en una muestra de respeto, humildad y nula egolatría; llegó al electrocaribeño de Buscabulla. En general, dio el paso que otros no han querido.

“Imagínate que todas las canciones fueran 100% reguetón. Va a llegar el momento en el que hasta a mí me aburriría. Deja de sorprenderme. Tú sabes cuando algo es cool y cuando deja de serlo.

Lo de Skrillex, sinceramente, fue demasiado. Llegué a verlo como un extraterrestre. Es un genio y tener la oportunidad de estar en su área fue un premio de aquí para lo que venga”, dijo el puertorriqueño a Excélsior.

Lo que está haciendo es fuera de este mundo y está catalogado como el sucesor de J Balvin y Bad Bunny, los fenómenos del momento. Por él hablan su disco revelación Famouz, los sencillos virales, No me conoce y Dakiti, y sus premios Billboard.

A los 28 años, el originario de Río Piedras lo tiene muy en mente.

Siempre debes subir los estándares; hay que innovar y salir con cosas distintas. En lo difícil está la recompensa. Eso es lo que me llevo cuando logro hackear el sistema. Exige trabajo, por eso hay quienes trascienden y otros se quedan en el camino, en tiendas locales.

Estoy orgulloso de ser parte de una cultura de la que puedes disfrutar sepas o no español. Nadie lo pensó del género marginado y sin esperanza, pero salimos de una pequeña isla y nos adoptaron en países hermanos, como México, que, sin temor a equivocarme, es de mis tres plazas más importantes”.

Timelezz también llegó a terrenos del rap negro. Kobe en LA 2.0 tiene un tempo que hace recordar un poco al flow gansta de los barrios marginales de EU, después se convierte en barras irreverentes (“y si ello’ tienen cuatro babie’ yo tengo sei”) y retadoras (“la envidia tuya por el bicho me la paso”).

Haciendo referencia a Kobe Bryant y Stephen Curry, leyendas de los Lakers y Warriors, de la NBA, aprovechamos para preguntarle si también es bueno en los deportes o su novia, la actriz e influencer Mia Khalifa, es mejor.

Ahí más o menos me defiendo. No soy tan deportivo. Mi deporte es la música, pero debo decirles que ella me enseña todo eso. Tiene mucho conocimiento y es experta”, dijo un poco sobre su relación.

Mia y Jhayco confirmaron su relación al presentarse en la alfombra roja de la pasada entrega del Latin Grammy.

Ahora que estás enamorado, ¿vendrá un disco de romantic style?, le cuestionamos. Se echó a reír.

¡Pero siempre he sido romántico! Las idolatro. Siempre las pongo sobre un pedestal y hablo sobre lo que ellas quieren escuchar y sentir, como en mi canción con Anuel AA, Ley Seca. Me fascinan las mujeres”, dijo. Khalifa ha estado durante toda la promoción con él, comiendo tacos, haciendo videos para sus redes sociales y conviviendo con su staff. Ayer, en Mastodónika, no fue la excepción.

Su álbum incluye un set de 17 canciones, algo nada habitual para la actual industria. Sin embargo, como dijo, va a contracorriente.

Fuente: Excélsior

ra

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba