Janet Yellen viaja a China para hablar con las autoridades de las “prácticas comerciales desleales”

La secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Yanet Yellen, llegará este jueves a China, en su segundo viaje al país desde verano, para mantener una agenda de cuatro días llenos de reuniones con altos funcionarios del país, tanto en la ciudad sureña de Guangzhou como en Pekín. Desde el Tesoro informaron que el objetivo de estas reuniones es discutir “las prácticas comerciales desleales y subrayará las consecuencias del exceso de capacidad industrial de China”.

Este tema está trayendo de cabeza tanto a Washington como a Bruselas. Ambos creen que China está experimentando un aumento de exceso de capacidad que podría poner fin a las industrias extranjeras.

Yanet Yellen aseguró que el exceso de capacidad de China “distorsiona los precios y los patrones de producción globales”. La expresidenta de la Reserva Federal se refirió, sobre todo, a los paneles solares, vehículos eléctricos y baterías. En esta misma línea se manifestó la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, que aseguró que este exceso de capacidad es una razón para abrir una investigación antisubsidios de los vehículos eléctricos.

Antes de su viaje a China, Yanet Yellen aseguró a la prensa que su expectativa es que “en los niveles superiores, y cada vez más en todos los niveles, continuaremos manteniendo un diálogo más profundo. Estuvimos demasiado tiempo con muy poca comunicación y surgieron malentendidos”.

Según la agenda oficial publicada en la web del Tesoro, la secretaria mantendrá una reunión este viernes (5 de abril) con el viceprimer ministro He Lifeng, el gobernador de Guangdong, Wang Weizhong, expertos económicos y representantes empresariales de AmCham China.

El sábado (6 de abri) continuará sus despachos con He Lifeng. De cara al domingo (7 de abril) tiene cita con el Primer Ministro chino, Li Qiang; el ministro de Finanzas, Lan Fo’an; el alcalde de Pekín,Ying Yong y rematará con un encuentro con economistas y profesores de la universidad de Pekín.

Fentanilo

En este tiempo en el que la secretaria del Tesoro pasará en suelo chino también trabajará “para ampliar la cooperación bilateral en la lucha contra el financiamiento ilícito, lo que puede impulsar avances importantes en esfuerzo compartidos contra actividades criminales como el tráfico de drogas y el fraude”, informaron desde el Tesoro.

En este sentido, Estados Unidos está luchando contra los crecientes índices de adicción al fentanilo, una droga que ya mata a más de 150 personas al día en el país americano. Washington considera que China es el principal suministrador de las sustancias que se usan para sintetizar esta droga. El triángulo se completa con México, donde los cárteles de la droga son los que gestionan todo el narcotráfico en su país vecino. Esto ha acentuado todavía más las tensiones entre ambas potencias.

China busca remontar su crecimiento con economía verde

El primer ministro de China, Li Qiang, presentó recientemente, tras las ‘dos sesiones’ el plan económico del país. Una ruta a seguir muy ambiciosa que pretende concluir con un crecimiento para este año del 5% y redirigir su industria para rellenar el hueco que está dejando la profunda crisis del sector inmobiliario, en el largo plazo, hacia la ‘economía verde’.

El núcleo duro del Partido Comunista declaró que “es imperativo impulsar los esfuerzos para modernizar el sistema industrial y acelerar el desarrollo de nuevas fuerzas productivas”. A lo que se refieren con esas “nuevas fuerzas” es a sectores como el vehículo eléctrico, la inteligencia artificial, las renovables, las infraestructuras avanzadas o los semiconductores de vanguardia.

Esto implica que Pekín inviertan mucho dinero en estimular al sector manufacturero centrándose en esas nuevas industrias. Así, sus socios comerciales, preocupados por que sus economías se llenen de productos de bajo coste y se eliminen puestos de trabajo, están haciendo de contrafuerte y, en muchas ocasiones, aplicando el proteccionismo a productos chinos.

Pero el subsecretario del Tesoro para Asuntos Internacionales, Jay Shambaugh, intentó calmar la situación asegurando que si hay que tomar medidas comerciales “es importante que Pekín entienda que no se trata de una serie de medias antichinas”.

A finales de 2023, Yellen dijo que Washington exigiría a China más transparencia política y económica ya que la crisis del sector inmobiliario y la ingente cantidad de deuda oculta que acumulan las entidades locales pueden tener repercusiones a nivel global, ya que pueden traer un colapso financiero.

Fuente: Revista El Economista

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