Isaac Cohen: tercera caída

El desempeño de los mercados de acciones en 2017 fue uno de los mayores logros del primer año del Presidente Donald Trump. La saliente Presidenta de la Reserva Federal Janet Yellen entregó sólidos fundamentos económicos, de baja inflación, casi pleno empleo y crecimiento moderado. Además, la reducción de impuestos a favor de las corporaciones y las bajas tasas de interés empujaron hacia arriba los índices de confianza de los consumidores e inversionistas. Como lo describió el Wall Street Journal, 2017 fue un año de “optimismo bursátil desenfrenado.”

Enero comenzó bien, con el Promedio Industrial Dow Jones rebasando 26,000, un aumento de 33.8 por ciento desde la elección de noviembre 2016. No obstante, el pasado 26 de enero, el mercado llegó a la cúspide y sufrió una corrección con una caída que excedió 10 por ciento. Los fundamentos económicos seguían sólidos y el nuevo Presidente del banco central Jerome Powell asumió prometiendo continuidad. Aún así, había preocupación porque una política fiscal expansiva, de rebajar impuestos, aprobar un presupuesto federal con abundante tinta roja y además un programa de gasto en infraestructura, estimularía una economía que está muy cerca del pleno empleo.

Hacia fines de febrero la bolsa rebotó, pero al final de marzo terminó el trimestre muy lejos de donde había comenzado el año, con una pérdida trimestral de 1.2 por ciento en el Indice S&P 500, la primera caída desde 2015.

Las otras caídas del mercado en marzo fueron primordialmente causadas por decisiones del Presidente Trump. La primera, por la imposición mercantilista de aranceles contra las importaciones de acero y aluminio y por la promesa de más en contra de China. Después, cuando las acciones tecnológicas se deslizaban hacia abajo, por las indiscreciones de Facebook con sus datos, el Presidente Trump decidió criticar la expansión de Amazon. Eso empujó hacia abajo, 2.3 por ciento, el índice bursátil FAANG (de Facebook, Amazon, Apple, Netflix, Google y otros cinco gigantes tecnológicos).

INGLÉS

The performance of the stock market in 2017 was one the proudest achievements of President Donald Trump’s first year. Strong economic fundamentals were delivered by the outgoing Federal Reserve Chairwoman Janet Yellen, of low inflation, almost full employment and moderate growth. Also, the tax reduction favoring corporations and low interest rates, all pushed upward consumer and investors confidence indexes. As described by The Wall Street Journal, 2017 was a year of “unbridled market optimism.”

January started well, with the Dow Jones Industrial Average moving past 26000, an increase of 33.8 percent since the November 2016 election. However, on January 26, the market peaked and entered correction territory with a fall of over 10 percent. Economic fundamentals remained strong and the new Federal Reserve Chairman Jerome Powell stepped in promising continuity. Even so, there was concern that an expansive fiscal policy, of tax cuts, a federal budget with abundant red ink and on top an infrastructure spending program, would stimulate an economy which is very close of full employment.

By the end of February there was a rebound, but by the end of March the market ended the quarter very far from where it started the year, with a quarterly loss of 1.2 percent in the S&P 500 Index, the first fall since 2015.

The other market falls in March were mainly caused by President Trump’s decisions. The first was the mercantilist imposition of tariffs against imports of steel and aluminum and the promise of more against China. Additionally, precisely when technology shares were falling, mainly due to Facebook’s data indiscretions, President Trump decided to attack Amazon’s expansion. This pushed down, 2.3 percent, the FAANG Index (for Facebook, Amazon, Apple, Netflix, Google and other five tech giants).

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba