Velas encendidas en la Asamblea de Ecuador por las vidas apagadas en el Holocausto

El lunes se conmemoran 75 años de la liberación de los judíos del campo de concentración de Auschwitz-Birkenau (Polonia), donde alrededor de 1,1 millones de personas murieron bajo órdenes nazis. Esa fecha quedó marcada, en noviembre de 2005, como el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto.

La comunidad judía, las Naciones Unidas, la Unesco y la Asamblea Nacional recordaron ayer a los más de 6 millones de judíos que fueron brutalmente asesinados, forzados a la esclavitud y al exilio por disposición de Adolf Hitler.

Seis mujeres sobrevivientes del Holocausto, que escaparon y se radicaron en Ecuador, acudieron ayer al Palacio Legislativo para prender seis velas para agradecer a quienes sobrevivieron, para recordar a los niños, para crear conciencia sobre el aparecimiento de nuevas posturas antisemitas y racistas, para tener viva la memoria.

Panny Marcovitz, Kitty Janowitzer, Gerti Zentner, Sida Baier, Gerda Schwarzkopf y Eva Ehrenfeld fueron las invitadas de honor a una ceremonia marcada por el respeto a quienes murieron y al rezo de que esto no vuelva a ocurrir nunca más.
Remembranza 

EL DATO
Durante la conmemoración se mostraron fotografías de los supervivientes del Holocausto que llegaron a Ecuador y formaron sus familias. 
El Himno Nacional de Ecuador y el de Israel se escucharon para dar inicio a una conmemoración sentida. Sin aplausos, en honor a la conmemoración, las palabras del embajador de Israel, Ze’ev Harel; del presidente de la Comunidad Judía de Ecuador, Abraham Vigoda, de representantes de la ONU y de la Asamblea, recalcaron la barbarie y el macabro plan de eliminar judíos que no se puede repetir.

Vigoda recordó a sus abuelos, quienes lograron escapar de un campo de concentración en Polonia. Poco hablaban de esos años, dijo, pero nunca se fueron detalles, como sacarse sangre de los dedos para pintarse los cachetes cuando estaban enfermos o débiles.

“Lo que sucedió con el pueblo judío debe servir como señal y advertencia para otros, y aportar todos nuestro grano de arena para luchar contra cualquier manifestación de intolerancia, racismo. Alcemos nuestras voces para que la atrocidad del Holocausto nunca más se vuelva a dar”, dijo. (AGO)