Macron reúne a los líderes del Sahel para reforzar el frente antiyihadista

El presidente francés, Emmanuel Macron, recibía este lunes a sus homólogos de cinco países del Sahel para reforzar el frente antiyihadista, en un contexto en el que el papel militar de Francia en esa región está siendo cuestionado.

El encuentro, que comenzó hacia las 16H00 GMT en la ciudad de Pau (Pirineos, suroeste), fue precedido por una ceremonia de homenaje a siete militares oriundos de esa ciudad muertos en Malí.

Las recientes tensiones entre los gobiernos de Francia y de los países del Sahel podrían dar lugar a un intercambio complicado en las conversaciones, a las que también asistirán los líderes de la ONU, de la Unión Africana y del Consejo de la Unión Europea.

Para Macron, sus homólogos de Malí, Burkina Faso, Níger, Mauritania y Chad deben aprovechar la ocasión para expresar públicamente y claramente si desean o no en sus países la presencia militar de Francia, que es la mayor contribución extranjera a la lucha contra los yihadistas africanos alineados con Al Qaeda y el grupo Estado Islámico.

En su visita a la región el mes pasado, el presidente francés se quejó de la falta de una «condena política clara de los sentimientos antifranceses» en esos países.

«Veo movimientos de oposición, grupos, que denuncian la presencia francesa como neocolonial, imperialista», dijo Macron en Niamey, agregando que era reacio a enviar soldados a países donde su presencia no era «claramente deseada».

Los combatientes yihadistas han intensificado su campaña contra objetivos militares y civiles, y a principios de este mes el jefe de la ONU, Antonio Guterres, advirtió que «los grupos terroristas están ganando terreno».

Francia tiene 4.500 soldados estacionados en la región del Sahel, del tamaño de Europa, como parte de la Operación Barkhane, en apoyo a los ejércitos locales.

El viernes, cientos de personas protestaron en la capital de Malí, Bamako, contra la presencia de tropas francesas. «Abajo Francia, Barkhane debe irse» y «Francia es un freno a nuestro desarrollo», se podía leer en las pancartas.

A pesar de la presencia francesa y de una fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU de 13.000 efectivos denominada MINUSMA en Malí, el conflicto que estalló en el norte de ese país en 2012 se ha extendido desde entonces a sus vecinos, especialmente a Burkina Faso y Níger.

Al lanzar la invitación, percibida como una «convocación» por algunos presidentes, Macron advirtió que pondría sobre la mesa todas las opciones, incluyendo un retiro o una disminución de las tropas de Barkhane.

– Llamamiento a la ‘solidaridad internacional’ –

Para el presidente maliense, Ibrahim Boubacar Keita, este encuentro será «decisivo» ya que «nos permitirá poner sobre la mesa todas las preguntas, todos los reclamos, todas las soluciones»

El presidente nigerino, Mahamadou Issoufou, tiene la intención de lanzar «un llamamiento a la solidaridad internacional» para que el Sahel y Francia no estén solos en esta lucha» contra el «flagelo» yihadista.

Esta cumbre, que debía celebrarse en diciembre, fue pospuesta después de que un ataque yihadista se cobrara la vida de 71 soldados nigerianos.

Y el jueves pasado otro ataque yihadistas mató a 89 soldados nigerianos.

El viernes, el ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Yves Le Drian, dijo que la cumbre serviría «para removilizarnos y adaptarnos a la nueva realidad» de los ataques yihadistas, que según los analistas parecen haberse vuelto más audaces y complejos.

París también aprovechará la ocasión para reiterar su llamamiento a otras naciones occidentales para que ayuden a intensificar la lucha.

Francia está poniendo en pie una operación, bautizada «Tacouba», que reunirá a fuerzas especiales de una decena de países.

Este apoyo es necesario ya que Washington anunció que reducirá su presencia militar en África.

El año pasado, solo se entregaron 300 de los 400 millones de dólares prometidos por la comunidad internacional en efectivo y apoyo material al Sahel, según la presidencia francesa.

 

Fuente: afp.com