La policía de Hong Kong prohibió la manifestación del sábado

La policía de Hong Kong prohibió la celebración el sábado de una nueva manifestación prodemocracia, argumentando razones de seguridad y eventuales estallidos de violencia, anunciaron este jueves los organizadores.

La manifestación del sábado fue convocada por el Frente Civil de los Derechos Humanos (FCDH), una organización no violenta que ha realizado las más grandes concentraciones de los últimos meses en la excolonia británica, sobre todo la del 18 de agosto que reunió a 1,7 millones de personas -según sus organizadores-, sin incidentes.

Pero en una carta dirigida el jueves al FCDH, la institución policial afirma temer que algunos manifestantes cometan «violencia» o «actos de destrucción».

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La policía señaló que en anteriores protestas algunos participantes han provocado «incendios», «bloqueado rutas», «usado bombas incendiarias», «ladrillos», «barras metálicas» y diversas «armas artesanales» para «destruir bienes públicos a gran escala, perturbar el orden social y causar heridas a otros».

Esta prohibición fue anunciada cuatro días después de que la policía utilizase cañones de agua y realizase, por primera vez, un disparo de advertencia con arma de fuego en una manifestación autorizada que había degenerado en violencia.

«Pueden ver que la policía acelera su plan de acción, y que Carrie Lam (jefa del ejecutivo de Hong Kong) no tiene ninguna intención de permitir que Hong Kong recupere la paz. Por el contrario busca atizar la ira de los ciudadanos con medidas duras», declaró a los periodistas Jimmy Sham, líder del FCDH.

El Frente había invitado a los manifestantes a concentrarse el sábado en el centro de Hong Kong y luego marchar hacia la oficina de enlace del gobierno chino en la excolonia británica. Pero ambas actividades fueron prohibidas, una decisión que apelará el FCDH.

La manifestación del sábado próximo marcaría el quinto aniversario del rechazo de China a reformas políticas en Hong Kong, que desencadenó el «movimiento de los paraguas», con protestas durante 79 días en las calles, sin ninguna concesión de Pekín.

Hong Kong, región semiautónoma del sur de China, vive su mayor crisis política desde su retrocesión por Londres en 1997, con acciones casi diarias en las que los manifestantes denuncian un retroceso de las libertades y una creciente injerencia de Pekín.

La protesta nació en rechazo a un proyecto de ley que autoriza las extradiciones a China, y aunque luego fue suspendido por las autoridades locales de Hong Kong, el movimiento amplió sus reivindicaciones para pedir más democracia y la protección de libertades.

Fuente: afp.com