Dimite consejero delegado de Cathay Pacific, aerolínea de bandera Hong Kong

Hong Kong.- Rupert Hogg, consejero delegado de Cathay Pacific, la aerolínea de bandera de Hong Kong, anunció hoy su dimisión, informó la compañía a través de un comunicado publicado en su página web, dos días después de conocerse el despido de dos pilotos de la compañía por participar en las protestas registradas durante las últimas semanas en la ciudad autónoma.

«Han sido semanas complicadas para la aerolínea y lo correcto es que Paul (Loo, jefe de Ventas y Comercial) y yo asumamos la responsabilidad como líderes de la empresa», aseguró Hogg en el citado texto.

Por su parte, el presidente de la empresa, John Slosar, alabó la labor de Hogg, pero apuntó que «los recientes acontecimientos han cuestionado el compromiso de Cathay Pacific con la seguridad aérea y han puesto nuestra reputación y marca bajo presión».

«Por eso -continuó Slosar- creemos que es hora de colocar a un nuevo equipo gestor que pueda reiniciar la confianza y liderarla hacia nuevas metas. Cathay Pacific está totalmente comprometida con el principio de ‘Un país, dos sistemas'».

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Bajo la fórmula «Un país, dos sistemas», Pekín se comprometió a mantener la autonomía de Hong Kong y a respetar una serie de libertades de las que no gozan los ciudadanos de la China continental hasta 2047, tras recuperar la soberanía del territorio de manos británicas en 1997. 

La aerolínea confirmó el pasado miércoles que los dos pilotos fueron despedidos y especificó que uno de ellos está siendo procesado judicialmente y el otro «abusó de la información de la compañía» en un vuelo del pasado día 12. 

Según la prensa estatal china, un mensaje anónimo divulgado en redes sociales animaba a los manifestantes a continuar ocupando el aeropuerto de Hong Kong -donde cientos de vuelos fueron cancelados los pasados lunes y martes- junto a una foto de la cabina del avión que pilotaba uno de los dos pilotos.

El otro piloto despedido está en libertad bajo fianza y tendrá que comparecer en septiembre ante la justicia, que le acusa de un delito de «revuelta» -penado con hasta 10 años de cárcel en Hong Kong- por su participación en las manifestaciones.

Las protestas en Hong Kong comenzaron en marzo frente a la iniciativa de las autoridades locales de promulgar una ley de extradición que, según sus opositores, podría servir para que disidentes políticos y sectores críticos con el régimen comunista fueran llevados a China para ser juzgados sin garantías. 

Las manifestaciones movilizaron a cientos de miles de personas desde junio y han estado acompañadas de represión policial para aplacar los intentos de los manifestantes de afectar el curso normal de la ciudad con huelgas y ocupaciones de edificios oficiales, comisarías, estaciones de metro o el aeropuerto.

A pesar de que la polémica propuesta de ley de extradición fue declarada «muerta» por las autoridades hongkonesas a principios de julio, los manifestantes han sumado una serie de demandas al Gobierno local para mejorar los mecanismos democráticos de la ciudad.

Fuente: EFE