Nuevo primer ministro de Grecia anuncia rebajas fiscales

El flamante primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, anunció que a finales de mes se presentará un proyecto de ley para rebajar la elevada presión fiscal, una de sus medidas estrella para recuperar la dañada economía del país.

El dirigente conservador, líder del partido Nueva Democracia y vencedor de las legislativas del domingo, con mayoría absoluta en detrimento de la izquierda radical de Syriza, presidió este miércoles (10.07.2019) su primer consejo de ministros.

Mitsotakis define su gabinete como una «unión creativa de políticos y tecnócratas», donde el 40% de sus integrantes son profesionales sin experiencia previa de gobierno.

Según anunció al inicio del consejo, una de las primeras medidas será presentar en el Parlamento, hacia el 30 de julio, un proyecto de ley «con las primeras reducciones de impuestos que prometimos a los ciudadanos».

Planes, en dos años

Concretamente, el nuevo primer ministro conservador quiere reducir el impuesto de sociedades del 28 al 20%, el impuesto sobre la renta y también el impuesto de bienes inmuebles en un 30%, un asunto muy sensible en un país muy apegado a la propiedad de la residencia principal.

Igualmente quiere reducir en dos puntos los principales baremos del IVA, al 11 y el 22%, frente al 13 y el 24% que rigen actualmente.

Todos estos cambios deberían producirse en un plazo de dos años, según sus planes.

El objetivo de Mitsotakis es rebajar una presión fiscal que durante la última década se disparó en Grecia, y ha constreñido la renta disponible para los hogares y la actividad económica en general.

Las subidas de impuestos de estos años formaban parte de las exigencias de los acreedores internacionales, que desde 2010 sufragaron tres planes de rescate para evitar que el país se viera hundido por una gigantesca crisis de deuda pública. El objetivo de esa presión fiscal era garantizar que el Estado griego mantiene unas finanzas públicas saneadas.

Las rebajas fiscales de Mitsotakis podrían encontrar reticencias de parte de Bruselas, que concretamente le exige a Grecia, de aquí a 2022, un excedente fiscal primario (es decir, sin contar los intereses de la deuda) del 3,5% del PIB. Solo a partir de entonces, y hasta 2060, este objetivo se reducirá al 2 %.

El nuevo líder conservador ha prometido a sus electores que presentará primero «un paquete global de reformas» a Bruselas, para luego renegociar a la baja unos objetivos de superávit que «son demasiado altos» y dañan el crecimiento.

Grecia sigue teniendo el nivel más alto de deuda pública de la UE (un 180% del PIB), y su economía creció un 1,9% el pasado año.

Modelo prometido: agilidad y eficacia

Todos los ministros de su equipo han recibido esta mañana una carpeta con los objetivos inmediatos y los que el Gobierno de Alexis Tsipras dejó «pendientes». «Cada ministerio obtiene su plan estratégico anual. La máxima prioridad es lograr un crecimiento económico potente con muchas inversiones y nuevos y mejores empleos», subrayó el primer ministro.

Aunque el nuevo jefe de Gobierno ha mantenido el tamaño del equipo de ministros, viceministros y ministros adjuntos -51 frente a los 52 de Tsipras- ha anunciado una drástica reducción de las direcciones generales. Las 93 que había hasta ahora quedan reducidas a 60.

La primera reunión del gabinete estuvo a demás centrada en presentar el calendario de leyes más urgentes. Antes de impulsar la reforma fiscal, el 17 de julio, se constituirá el Parlamento. Al día siguiente, será elegido el presidente de la cámara (Mitsotakis ha propuesto para el cargo a Kostas Tasulas, ministro durante el Gobierno de Andonis Samarás).

El 22 de julio, Mitsotakis se someterá a la moción de investidura, voto que tiene ganado, dado que los conservadores tienen la mayoría absoluta. El primer pliego de reformas legales se presentará en el Parlamento tan solo un día después. Será un paquete de leyes que incluye la reforma del funcionamiento del Estado y de algunos aspectos del Código Penal.

Hace tan solo unos meses el Parlamento había aprobado ya una reforma penal que incluye acelerar la excarcelación, bajo una serie de circunstancias, de los condenados a cadena perpetua siempre y cuando hayan cumplido 18 años de la pena. Mitsotakis quiere eliminar esta posibilidad.

También será abolido el llamado asilo universitario, que prohíbe que la Policía pueda entrar en las facultades, lo que según Mitsotakis ha llevado a que las universidades estén constantemente ocupadas y no se puedan impartir clases. El Gobierno del conservador Samarás ya había suprimido este privilegio nacido del trauma colectivo de la dictadura, cuando tanques entraron en la universidad politécnica de Atenas dejando decenas de muertos, pero Tsipras lo había restablecido.

Fuente: dw.com