El Parlamento hongkonés cerrará al menos dos semanas por los daños del asalto

En la práctica, eso significa que los parlamentarios no se reunirán de nuevo hasta después del verano, ya que a mediados de julio concluye el actual periodo de sesiones.

«Mucha gente de Hong Kong compartirá el sentimiento conmigo de que estamos tristes por lo que pasó anoche. Por el interés de la ciudad espero que todos nosotros podamos encontrar el camino hacia adelante de manera razonable», dijo Leung a los periodistas tras visitar este martes (2.07.2019) la sede del Consejo Legislativo.

El presidente afirmó que la instalación eléctrica y el sistema contra incendios de la Cámara han resultado dañados y que su reparación llevará tiempo.

Asimismo, dijo que no existen lugares alternativos para que se puedan reunir los parlamentarios.

Leung condenó las «acciones violentas» de los manifestantes y calificó lo que se encontró en su visita a las dependencias del Parlamento como «una gran escena del crimen».

Los equipos de limpieza municipales se afanaban hoy en limpiar los destrozos ocasionados alrededor de la sede parlamentaria y el cercano Parque Tamar, según constató Efe.

Montones de paraguas, cascos, carteles, restos de barricadas, piedras, vallas o los grandes tubos de hierro empleados como ariete por los manifestantes para derribar las puertas de cristal blindado de la institución, se encontraban diseminados por las calles de la zona.

Además de las numerosos daños realizados por los manifestantes anoche en el interior del Parlamento, el exterior del edificio también presentaba hoy multitud de pintadas, esencialmente en contra del proyecto de ley de extradición, del Gobierno local de Carrie Lam y de la injerencia de Pekín.

Varios diputados oficialistas y de oposición se acercaron hoy al Parlamento a comprobar personalmente los daños ocasionados.

También acudió el joven activista y líder de la llamada «Revolución de los Paraguas» de 2014, Joshua Wong, quien salió recientemente de la cárcel tras cumplir un mes en prisión por su participación en aquellas protestas, que exigieron mayor democracia y el sufragio universal en la ciudad.

Wong, que es ayudante del diputado opositor Au Nok-hin, se quejó de que la Policía no le dejase entrar en el Legislativo mientras que a los equipos de los parlamentarios oficialistas sí se les había permitido el paso.

China condenó el asalto al Parlamento

El Gobierno chino condenó hoy «enérgicamente» el asalto al Consejo Legislativo de Hong Kong protagonizado anoche por cientos de manifestantes y reclamó que las autoridades locales «restauren el orden social normal lo antes posible».

La Oficina de Asuntos de Hong Kong y Macao del Consejo de Estado (Ejecutivo) publicó este martes (2.07.2019) un comunicado en el que califica la acción de «muy violenta».

Asimismo, asegura que «algunos activistas extremistas, bajo el pretexto de oponerse a la enmienda de ciertas regulaciones del Gobierno hongkonés (el polémico proyecto de ley de extradición), dañaron voluntariamente las instalaciones del Consejo Legislativo».

Pekín mostró su «firme apoyo» a las autoridades hongkonesas y a la Policía local para que «se encarguen del incidente con arreglo a la ley» e «investiguen la responsabilidad penal de los delincuentes violentos».

Los actos, según la Oficina, «infringen el Estado de derecho, menoscaban el orden social y dañan los intereses fundamentales» de la excolonia británica, al tiempo que suponen un «desafío descarado» al principio de ‘un país, dos sistemas’ que rige la autonomía en ciertas áreas de la que disfruta Hong Kong.

El portavoz del organismo reiteró su apoyo a los líderes locales y a la Policía para que «cumplan sus tareas», entre las que destaca «restaurar el orden social normal lo antes posible, salvaguardar la seguridad personal y de las propiedades de los ciudadanos, así como la prosperidad y estabilidad de Hong Kong».

La manifestación de ayer se produjo en el mismo día en el que se celebraba el vigésimo segundo aniversario del traspaso de la soberanía de Hong Kong a China por el Reino Unido, y en ella participaron, según los organizadores, unas 550.000 personas.

Esta fue la última de varias manifestaciones realizadas en las últimas semanas para exigir la retirada del polémico proyecto de ley de extradición, que facilitaría la entrega de sospechosos a otras jurisdicciones, entre ellas a la China continental.

Asimismo, reclaman la dimisión de la jefa del Ejecutivo local y principal impulsora del proyecto, Carrie Lam, y la liberación de los detenidos en anteriores protestas.

A pesar de que la manifestación de ayer, tras negociaciones con la Policía, no iba a pasar cerca de la zona de la sede parlamentaria, finalmente un nutrido grupo de manifestantes se dirigió hacia el citado edificio y durante horas reventó las puertas de acceso sin respuesta policial alguna.

Tras conseguir acceder al recinto, centenares de jóvenes ataviados con máscaras antigás y cascos recorrieron las estancias del edificio, incluido el hemiciclo donde se reúnen los diputados, y destrozaron el mobiliario. 

Fuente: dw.com