Zozobra y desconsuelo: así se vivió en La Estrada la explosión que dejó 4 muertos

A la 1:00 de la tarde de ayer, el taller de mecánica de Isidro Sánchez —ubicado en la Avenida Rojas con calle 70, en el barrio La Estrada— fue el punto de encuentro de decenas de personas. A dos locales de distancia, donde también funcionaba una venta de repuestos y una fábrica de mechas para jugar tejo, minutos antes se había registrado una explosión que, al cierre de esta edición, dejaba un saldo de cuatro muertos y treinta lesionados, entre ellos 18 menores.

El panorama a lo largo de la cuadra era desolador. El estado de la vivienda afectada —de tres pisos y que a duras penas pudo permanecer de pie ante el estallido— evidenciaba el calibre de la emergencia, que fue atendida por seis máquinas del Cuerpo de Bomberos de Bogotá y 16 ambulancias. Por cuenta de la explosión, un furgón que transitaba por el lugar justo cuando se registraron los hechos quedó volcado, al contener la furia de una llamarada que provino del primer piso del inmueble.

Los vidrios rotos, los escombros, los vehículos afectados (que permanecían parqueados justo al frente) y un fuerte olor a pólvora ambientaban la escena. Sin embargo, al margen de los curiosos que llegaban a preguntar y de las consultas de los investigadores, al taller de don Isidro llegaban más y más personas que, tras superar los cordones de seguridad, no dejaban de preguntar: “¿Ustedes cómo están? ¿Qué se sabe de la mujer de su socio?”.

A quien se referían —en medio del llanto y la angustia— era a una de las víctimas que dejó el estallido. “Ella estaba en nuestro local y cinco minutos antes se fue al otro negocio (que yo tengo con su esposo). Estaba arreglando unas cuentas cuando ocurrió la explosión”, manifestó Sánchez.

Según la versión de los habitantes del sector, justo al lado del almacén donde se encontraba la mujer funcionaba el negocio Tejos El Diamante, que atendía hace más de 15 años un hombre de la tercera edad (quien presuntamente falleció en el lugar de los hechos). Él se dedicaba a la elaboración de las populares mechas de tejo: pequeños sobres triangulares de papel, que son cargados generalmente con pólvora negra.

“Ese señor traía y traía bultos de pólvora y ahí las guardaba. Pero uno qué va a saber que va a ocurrir una tragedia de estas”, dijo una vecina del barrio. Si bien los organismos de atención de emergencias no han precisado las causas del estallido, ni se ha podido determinar si fue provocado por una supuesta fuga de gas, los habitantes del barrio creen que un mal manejo de la pólvora pudo haber sido la causa de la tragedia.

Se presume que los otros dos fallecidos en el lugar de la explosión son ocupantes de vehículos que se encontraban en inmediaciones del sitio. Frente a los heridos, el reporte indica que la mayoría fueron trasladados al Hospital de Engativá y a la Clínica Colombia, así como a los hospitales San José Infantil y Barrios Unidos.

Entre los lesionados, se encuentran 18 menores, quienes se encontraban en el colegio Néstor Forero Alcalá, que está ubicado justo al frente de la casa afectada. Teniendo en cuenta que el centro educativo sufrió daños estructurales, como caída de ventanales, la institución informó que suspenderá las clases el próximo lunes hasta tanto se garantice la seguridad en materia de infraestructura para los estudiantes.

Fuente: elespectador.com