Gobierno australiano: Assange tendrá que enfrentarse al sistema de justicia

El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, no recibirá un «trato especial» de Australia, su país de nacimiento, tras su detención en Reino Unido, aclaró este viernes el primer ministro australiano Scott Morrison.

Morrison, quien está en campaña electoral para las elecciones parlamentarias del 18 de mayo, aseguró que Assange «recibirá el mismo apoyo que cualquier otro australiano en esas circunstancias, no se le dará ningún trato especial», y que la extradición «no tiene nada que ver con Australia».

«Cuando los australianos viajan al extranjero y se encuentran en dificultades con la ley, enfrentan los sistemas judiciales de esos países. No importa qué crimen en particular hayan presuntamente cometido», dijo Morrison.

«Así es como funciona el sistema», acotó.

Australia «se opone completamente a la pena de muerte”

La ministra australiana de Relaciones Exteriores, Marise Payne, respondió este viernes a los temores de los partidarios de Assange sobre su posible condena en Estados Unidos y dijo que Australia «se opone completamente a la pena de muerte».

«Australia (…) se opone completamente a la pena de muerte y esta es una posición bipartidista que hemos seguido defendiendo», dijo Payne a periodistas.

Al mismo tiempo, aseveró que Reino Unido había pedido garantías a Estados Unidos de que Assange no sería expuesto a la pena de muerte si fuera extraditado.

«El proceso de extradición en sí mismo es un asunto entre Estados Unidos y Reino Unido, pero Reino Unido también nos ha proporcionado esa notificación”, reveló la ministra.

Condena británica y solicitud de extradición estadounidense

El asilo del que gozaba Assange en la embajada de Ecuador en Londres desde hacía siete años terminó de manera brusca este jueves, cuando la policía lo arrestó y lo sacó a rastras de la legación diplomática para llevárselo en una furgoneta.

Posteriormente, un tribunal lo declaró culpable de haber violado su libertad condicional británica en 2012, por lo que podría enfrentarse a un año de cárcel.

Tras su detención, el Departamento de Justicia estadounidense anunció que pidió su extradición para juzgarlo por haber ayudado a la exanalista de inteligencia Chelsea Manning a obtener una contraseña para acceder en 2010 a miles de documentos de defensa confidenciales.

Fuente: dw.com