Iván Duque tiene la llave para pactar cese bilateral con el Eln, dice Santos

La continuidad de las conversaciones de paz con la guerrilla del Eln, en La Habana, Cuba, aún es incierta. Este miércoles, cuando se esperaba que las delegaciones tanto de ese grupo armado como del gobierno anunciaran un cese del fuego bilateral, la noticia terminó siendo la misma con la que pareciera culminar cada ciclo de diálogos: buenas voluntades para avanzar pero ningún resultado concreto para que ello se dé. Al final, no hubo acuerdo entre las partes y ahora quedará en manos del próximo gobierno, el de Iván Duque, el futuro de lo que ocurra con esa organización rebelde.

Esa es la percepción que, al menos, tiene el mandatario saliente, Juan Manuel Santos, a quien le quedan escasos seis días para maniobrar y revertir lo no pactado por las delegaciones de paz de lado y lado. En ese sentido, el presidente Santos advirtió desde Santa Rosa (Bolívar) que para lograr un cese bilateral con el Eln se requiere de la decisión de su sucesor. “La ONU, con mucha razón, dijo que querían ver si el nuevo gobierno está de acuerdo con seguir estos protocolos y este procedimiento”, dijo Santos refiriéndose a que sería ese organismo el encargado de hacer veeduría al cese.

En ese sentido, anunció que el jefe de la delegación conformada por el Ejecutivo, Gustavo Bell, estará de regreso en las próximas horas al país y se sentará con él para construir un informe en el que conste el estado actual de la mesa de paz. “Y vamos a entregar ese documento para que el nuevo gobierno decida cómo prosiguen en algo muy importante, que es lo que yo llamo la paz completa”, agregó Santos. Lo que sí aclaró es que en Cuba, las partes están muy cerca de firmar lo pactado y que sólo restaría un 10% para iniciar el cese bilateral del fuego, en aras de continuar con los diálogos.

Santos recalcó que, en todo caso, ya quedaron listos los protocolos precisos para pactar el cese, según había quedado estipulado en las últimas horas en La Habana. No obstante, señaló que gran parte de la decisión para avanzar estaba en manos de la ONU y de la misma guerrilla, para dar vía libre al procedimiento que se usaría para verificar la cesación del uso de las armas y otras prácticas criminales, como el secuestro o la extorsión. De hecho, el presidente reconoció que en el primer cese hubo problemas porque se desarrolló sin los protocolos necesarios.

“Los protocolos nos exigen, primordialmente, los verificadores y en este caso Naciones Unidas, que nos dijo que no podían volver a participar en un proceso de cese al fuego si no tenían muy claro su papel como verificadores (…) Ahí había una serie de dificultades y, en el fondo, este tema le correspondía más a la ONU que al gobierno”, señaló Santos. Insistió, no obstante, en que sería contraproducente pactar un cese del fuego sin contar con el aval del nuevo gobierno y sin conocer de fondo su intención de continuar dialogando con la guerrilla en Cuba.

Finalmente, recordó que de este punto depende la participación de la sociedad civil en las conversaciones de paz, tal y como quedó establecido en la agenda de diálogos pues sin ello, dijo Santos, no se podía garantizar la seguridad de las comunidades que adhirieran a las conversaciones. “Por eso, el cese al fuego se convirtió en uno de los puntos importantes para seguir avanzando. Hicimos todos los esfuerzos para lograr ese cese al fuego que nos permitiera continuar con el punto que tiene que ver con la participación de las comunidades en el proceso”, agregó.

Ahora, quedará en manos del gobierno entrante, Iván Duque, definir el futuro de las conversaciones de paz con la guerrilla. Un punto difícil de predecir dadas sus constantes críticas no sólo a este proceso de paz sino al desarrollado con la hoy desarmada guerrilla de las Farc. El propio Duque ha advertido que si no se cumple una serie de condiciones que él pide, no continuará con la mesa en la isla. Entre ellas, concentración de la guerrilla en un punto específico, verificación internacional, cese de hostilidades y establecer un tiempo perentorio para las conversaciones. ¿En qué cederá?

 

Fuente: elespectador.com