El autor del atentado tenía la nacionalidad británica y había sido investigado por su radicalidad

El grupo terrorista Daesh ha reivindicado este jueves el atentado cometido en los alrededores del Parlamento de Londres el día de ayer, un ataque que causó cuatro muertos y dejó 29 heridos. Por su parte, la primera ministra Theresa May ha facilitado nuevos datos sobre la investigación en la apertura de la sesión solemne en el Parlamento en recuerdo de las víctimas y en reafirmación de los principios y valores de la democracia británica. Lo más relevante es que el atacante es un ciudadano nacido en el Reino Unido, que había sido objeto de la atención del MI5 años atrás, como una figura secundaria en tramas radicales. El espionaje británico llegó a interrogarlo, pero actualmente no estaba bajo control. Se confirma también que el coche con el que cometió el atentado lo había alquilado en Birmingham, la ciudad del centro de Inglaterra de la que era originario, según el testimonio de algunos vecinos.

May ha dicho que ha habido siete arrestos en seis redadas llevadas a cabo en Londres y Birmingham, aunque Scotland Yard habla ya de ocho detenidos. La primera ministra ha explicado que no se desvelará el nombre del asesino, a pesar de que se conoce desde la propia noche del miércoles, para no perjudicar la investigación en curso, en la que «durante la noche han trabajado centenares de efectivos».

La premier ha confirmado que el autor del atentado que costó cuatro vidas y la suya propia actuó solo, aunque pudo contar con cómplices en la preparación del ataque, que es lo que se está indagando. También ratificó que se trata de un caso de terrorismo islámico, inspirado por esa ideología.

Entre los fallecidos figura una mujer de ascendencia española, Aysha Frade, de 43 años y madre de dos hijas de once y ocho años. Murió arrollada por el 4X4 cuando cruzaba el puente de Westminster para recoger a sus niñas en el colegio de la orilla Sur donde trabajaba como administrativa. Dos de sus hermanas viven en Betanzos, en la provincia de La Coruña, donde regentan una academia de inglés.

Entre los heridos hay doce británicos, tres niñas de un liceo francés de visita escolar en Londres, cuatro surcoreanos, dos griegos, dos rumanos, un chinos, un alemán, un irlandés, un estadounidense y un italiano.

May, con gesto severo y vestida de luto, y el líder de la oposición, Jeremy Corbyn, de corbata negra, coincidieron en elogiar el heroísmo de la policía. La primera ministra resaltó la doble cara de la dura jornada del lunes en Londres: «Ayer vivimos lo peor de la humanidad, pero también lo mejor», señaló a modo de reconocimiento de la labor de la policía y los servicios de emergencia. Pero añadió que para derrotar al terrorismo lo más importante es «la gente corriente», los millones de anónimos que siguen adelante con sus vidas. «El terrorismo será derrotado. No estamos asustados. No nos vencerán», advirtió. Calificó a Londres como «la más grande ciudad de la tierra» y ensalzó que mantiene su pulso.

El Gobierno no cambiará el nivel de alerta antiterrorista, situado en «severa» desde agosto de 2014, lo que significa que un atentado es «altamente probable». May explicó que subir la alarma a la máxima significaría que el riesgo de ataque es «inminente» y las fuerzas policiales y el servicio de espionaje del MI5 creen que no es el caso. Desde junio de 2013 la labor policial ha evitado 13 atentados en el Reino Unido. En esta legislatura el Gobierno ha aumentado la dotación en la lucha antiterrorista un 13% y se ha aumentado la presencia policial en las calles tras los incidentes gravísimos de París, Niza, Bruselas y Berlín.

Fuente: abc.es