Fed tardó en entender magnitud y consecuencias de crisis de 2008 en EE.UU.

La Reserva Federal (Fed) se mostró incapaz de prever las consecuencias de la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008 sobre la economía estadounidense y la magnitud de la crisis que se avecinaba, de acuerdo con las transcripciones divulgadas hoy de las reuniones del banco central durante ese año.

«No creo que hayamos visto un cambio significativo en nuestras perspectivas. Todavía esperamos un repunte gradual del PIB durante el próximo año», afirmó Dave Stockton, jefe de previsiones de la Fed, el 16 de septiembre de 2008, dos días después de la bancarrota de Lehman Brothers.

Poco después, sin embargo, la Fed y el Tesoro estadounidense decidían implicarse para rescatar con fondos federales al gigante asegurador AIG y evitar mayores contagios.

En la misma reunión de septiembre, el Comité Federal de Mercado Abierto, órgano que coordina la política monetaria de EE.UU., decidió dejar los tipos de interés de referencia en el 2%.

«Creo que nuestra política (monetaria) parece verdaderamente bastante buena», dijo Ben Bernanke, entonces presidente de la Fed, rechazando la conveniencia de rebajarlos.

Sin embargo, en diciembre la Fed decidía rebajar abruptamente los tipos de interés de referencia a entre el 0% y el 0,25%, donde se actualmente se encuentran; y un mes antes, en noviembre, comenzaba el primero de sus programas de compra de bonos respaldados en hipotecas para revivir el mercado inmobiliario.

Las transcripciones, que tradicionalmente se revelan con un retraso de cinco años, muestran además que durante ese encuentro hubo apenas cinco referencias a la «recesión» frente a 129 menciones de «inflación», lo que deja bien claro cuáles eran las preocupaciones de los miembros del banco central estadounidense.

La entonces jefe de la Reserva Federal de San Francisco y actual titular de la Fed, Janet Yellen, fue uno de las pocos que vislumbró los problemas que se avecinaban.

«Los mercados laborales se están debilitando en todas partes (…) y la interacción entre alto desempleo con los mercados financieros inmobiliarios eleva el potencial de noticias aún peores, especialmente una intensificación del adverso efecto de réplica que hemos temido y ahora estamos experimentando», dijo en septiembre Yellen, aunque luego votó a favor de mantener los tipos en el 2 %.

Tres meses después el comunicado de la Fed no dejaba lugar a dudas al afirmar que «la recesión sería profunda y prolongada, y que la recuperación sería lenta».

De hecho, se convertiría en la «Gran Recesión», la más grave desde la «Gran Depresión» de la década de 1930.

EFE